Como creo que la variedad de lenguas es una riqueza, y que el hecho de que tengamos varias en España es algo de lo que estar orgullosos, y no un problema, me gustaría dar noticia aquí de que la semana que viene comienza la Semana de las Letras Asturianas (Selmana de les Lletres). Con ocasión de la misma se ha redactado un manifiesto, que me parece interesante:
Asturies tien la suerte de falar, cotidianamente, tres llingües: l’asturianu, el gallegu-asturianu y l’español. En toes tres, a lo llargo de la Historia desenvolvió la so personalidá xenerando un espaciu afayadizu onde la convivencia de llingües y sociedaes permitió, ente munches otres coses, la entrada d’España nel Sieglu de les Lluces, quier dicise, na modernidá que propició la Ilustración. Sicasí, a partir de la Guerra Civil y la consecuente implantación de la Dictadura militar, les dos llingües propies d’Asturies (l’asturianu y el gallegu-asturianu) vieron cómo entainaba’l procesu de minorización, perdiendo xente que les falare y tando, anguaño, nuna situación de desigualdá pa los sos falantes tan inxusta como ayena al espíritu de la Constitución Española o la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea. Na etapa democrática impulsáronse n’Asturies polítiques de protección y promoción que, a pesar de les sos intenciones, nun llegaron a frenar una perda continuada de falantes hasta’l puntu de que, nel añu 2002, la UNESCO llamó l’atención a los estaos del mundu al veles nun peligru seriu de desapaición.
Nesti mediu tiempu desenvolvióse una lliteratura neses llingües que vien a arriquecer el fondu cultural español, européu y universal. Esti signu de vitalidá ye’l d’una sociedá abierta que nes fronteres ve ensin más una convención alministrativa y, fundamentalmente, una ponte que xunta orielles. Tamos nel convencimientu de qu’una llei xusta, que regule los usos oficiales del asturianu y del gallegu-asturianu, habría valir p’asegurar una proyección futura d’estes dos llingües y frenar un retrocesu espeyáu na so falta de visibilidá social; pero sobre manera paeznos que la oficialidá de les llingües asturiana y gallego-asturiana, n’equiparando los derechos llingüísticos de tolos ciudadanos d’Asturies, diba ser bona en sí al amparar estatutariamente (y, polo tanto, constitucionalmente) a toes y caúna de les persones que viven n’Asturies faciéndoles iguales énte la llei n’obligaciones y derechos. Creemos como escritores que la pluralidá ye una virtú en sí mesma y una garantía frente a la intolerancia. España, na Transición política, empobinó per camín de defensa de les diferentes llingües del Estáu; Asturies, que nun tuvo n’ayén nesti procesu, merez arriquecese con una sensibilidá que ye exemplu n’Europa y nel mundu.
Para el que no conozca esta lengua, llena de sonoridad y música, transcribo este poema de Xuan Bello, una de las voces más importantes de la literatura astur:
VIAXE A BRETAÑA
Alcuérdome d’aquel viaxe
de la primer xuventú, la plaza
onde l’autobús esperaba y el camín
tan curtiu qu’andáremos;
yo tenía malapenes
dieciocho años pero buscaba
secretamente dende cuantayá
el cielu d’una tierra qu’apacible
rellumara la lluz d’otros güeyos.
Una bandera resgada pola allegría
ondeaba nel norte de los nuesos suaños,
cariciando quién sabe
si daqué terrible qu’inda
nun se conociera.
Pela puerta más azul del iviernu
escapaos de casa
acabante sacar pasaporte y dineru,
fomos pa una tierra que riscaba,
díxolo Pablo,
col nuestru pasáu.
¡Ai, cómo vos contar
la emoción del que se sabe pelegrín!
¡Cómo vos contar l’amistá,
les palabres enceses,
la cerveza compartío,
Aquitania y les landes de nueche,
el casanciu cómpliz que s’amarraba
duce y suave nos nuesos cuerpos
como un amante que yá sabe
que l’otru va ceder!
Foi aquel el primer viaxe de mio
y de dalguna manera l’últimu.
Alcuérdome que cuando llegamos al albergue
tábemos mui bien rendíos
de fame, de suaños, d’una vida
que remanecía más allá de nós mesmos.
Sicasí, pela ventana,
víase un castañéu que cubría antiguo
una llomba de tierra escuro. Dalquién dixo:
esi ye’l monte onde se perdió Merlín.
Creímoslo y hacia lo mesto’l monte
xuntos empobinemos, convencíos
de que la nuesa vida yera
como la de los personaxes
d’un llibru. Y mentes paseábemos,
l’aire, espardiendo la fueya,
dio en contar
-callando banales secretos-
una hestoria que yá cuasi yera la nuesa.
jueves, 1 de mayo de 2008
lunes, 28 de abril de 2008
Ballard es asombroso
Estoy releyendo a Ballard (bueno, en realidad siempre estoy releyendo a Ballard, con un ritmo más o menos frenético), y leyendo alguna cosa que tenía aparcada, como los cuentos de Aparato de vuelo rasante. El cuento que abre la colección se llama "La ciudad última". Pues bien: en Circular 07 me imaginaba a un arquitecto que habría muerto tempranamente, dejando muchos proyectos para ciudades cómodas: "ciudades transparentes, ciudades planificadas con edificios curvados, para que el viento las limpiase natural y automáticamente; ciudades donde el Ayuntamiento era además la cárcel, según sus notas, para acelerar el proceso habitual de los hechos; la ciudad blanda, pensada para niños y personas mayores; una ciudad digital para Internet, diseñada con Realidad Virtual; la ciudad lineal, adecuada para viajantes y personas con prisa, donde los escaparates de las tiendas y los productos de los almacenes corren en una vía de tren paralela a la carretera, de modo que se puede comprar en marcha; ciudades negras para las regiones árticas y blancas para zonas calurosas, que autorregulan la temperatura; ciudades con pelo, ciudades subterráneas, hiperciudades; ciudades para ciegos, con diferentes texturas y relieves en calles y edificios, sin coches; ciudades armónicas, donde las fachadas son ranuradas por músicos expertos, que convierten a los edificios en enormes oboes que suenan al cruzarlas los vientos; ciudades-embalse, ciudades-río, ciudades de oxígeno para colonizar planetas; ciudades metálicas; ciudades flotantes; ciudades vacías, construidas y dejadas sin habitar para prever movimientos inesperados de población por catástrofes o plagas; ciudades con torres altísimas y redes entre ellas, para atrapar las nubes y dosificar la lluvia; ciudades para insectos, ciudades de hielo, ciudades cuánticas", etc. Pues bien, leo este relato de Ballard y me encuentro con algo mucho más creativo y, además, práctico:
"Diseñé la primera ciudad plegable, partes intercambiables que se podían trasladar sobre rieles gigantescos. Tiene sentido: si durante el día no se usa un teatro, sácalo del paso y pon en su lugar un bloque de oficinas" (Minotauro, 1994, p. 49).
En fin, ni Calvino con sus ciudades invisibles ni Koolhaas con su urbanismo-ficción ni nadie, puede luchar contra la imaginación de Ballard. No sé si será, quizá no, el mayor escritor de nuestro tiempo; lo que sí tengo claro es que es, y a mucha distancia de los otros, el más interesante.
"Diseñé la primera ciudad plegable, partes intercambiables que se podían trasladar sobre rieles gigantescos. Tiene sentido: si durante el día no se usa un teatro, sácalo del paso y pon en su lugar un bloque de oficinas" (Minotauro, 1994, p. 49).
En fin, ni Calvino con sus ciudades invisibles ni Koolhaas con su urbanismo-ficción ni nadie, puede luchar contra la imaginación de Ballard. No sé si será, quizá no, el mayor escritor de nuestro tiempo; lo que sí tengo claro es que es, y a mucha distancia de los otros, el más interesante.
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Narrativa en lengua inglesa
sábado, 26 de abril de 2008
Mentiroso, mentiroso, de Iván Ferreiro
Creo que nunca he hablado aquí de una de mis pasiones (musicales), Iván Ferreiro. Tanto en Los Piratas como en solitario, me parece de los compositores y letristas más interesantes que tenemos. Mentiroso, mentiroso, su último libro-disco, es sorprendente, y tiene algún giro respecto a sus entregas anteriores. Por ejemplo, algunos homenajes, haciendo canciones al modo de Los Planetas ("Toda la verdad"), o de Enrique Bunbury en su etapa "cabaretera", en la que Ferreiro ha colaborado alguna vez, con alguna participación en directo que puede verse en Youtube. También hay una canción, "Más de una vez", que tiene un toque Javier Colís, aunque quizá esté hilando demasiado fino. "Secretos deseos" es una canción que pudo haber sido de la etapa Ultrasónica de Piratas, y las demás son pequeñas maravillas, donde Ferreiro demuestra su calidad musical y su habilidad componiendo letras.
Otro aliciente para comprar el libro disco (y no descargárselo), amén de apoyar a este artista para que pueda seguir grabando música, es que en el libro-disco todas las canciones han sido "versionadas" por dibujantes de cómic, de forma que cada historia se transforma además en una historieta gráfica, algunas de ellas memorables. Visualmente, me ha gustado mucho la versión de "N.Y.C." de Sagar Forniés. Sandra Uve ha hecho una maravilla ampliando la canción "Toda la verdad", con un cómic simplemente emocionante. En fin, un disco que es un lujo, como todo lo que toca este hombre.
jueves, 24 de abril de 2008
Pasadizo entre Química, de Sofía Rhei, y Carne de píxel, de Agustín Fernández Mallo
Sofía Rhei, Química; El Gaviero Ediciones, Almeria, 2008.
Agustín Fernández Mallo, Carne de píxel; DVD Ediciones, Barcelona, 2008.
Agustín Fernández Mallo, Carne de píxel; DVD Ediciones, Barcelona, 2008.
panta rhei
Heráclito
Aprovecho la ocasión para felicitar a los chicos de El Gaviero, Ana y Pedro, por la colección de libros que vienen sacando desde hace ya varios años, y que combina libros de contenido variado con una exquisita presentación editorial (para posibles interesados: www.elgaviero.com). Entrando en materia, para tender una línea de interpretación entre estos dos libros de versos, quizá puede ayudarnos la imagen del surfista planteada por Baricco en Los bárbaros. Ensayo sobre la mutación (2006, traducción de Anagrama en 2008). Para Baricco los nuevos bárbaros, aquellos que han abrazado en nuestros días las formas ligeras y desustanciadas de cultura, aquellos a quienes caracteriza como americanizados y partidarios del vino espectacular frente al de calidad, o del futbol total frente al tradicional, esos bárbaros se han decantado por la superficie, frente a la antigua tradición occidental de ir al fondo de las cosas. “Tenían enfrente el modelo del burgués culto, inclinado sobre el libro, en la penumbra de un salón con las ventanas cerradas y las paredes acolchadas: lo sustituyeron, de un modo instintivo, por el surfista. Una especie de sensor que persigue el sentido allí donde se encuentre vivo por la superficie, y que lo sigue por todas partes de la geografía de lo existente, temiendo la profundidad como se teme a un precipicio que no llevaría a nada”[1]. Como señala el propio Baricco, eso no significa que la actitud surfista ante la vida o el arte sea sencilla de acometer: toda la energía que aquel burgués dirigía al abismo, es ahora precisa para ejercerla concéntricamente, sobre un vasto campo de intereses. Baricco pone el ejemplo de los multitaskers, que me parece afortunado; los multi-tarea o multi-atareados son personas capaces de hacer varias operaciones a la vez, tanto físicas como mentales. Además, Baricco opina (y hasta cierto punto es cierto) que esta visión surfista de la vida puede suponer el fin del Romanticismo en nuestro tiempo, por el sacrificio de los conceptos de alma y espiritualidad que conlleva (p. 146). Es en este sentido, tanto o más que en los anteriores, donde hemos de colocar la repetida cita de Mallo de que “todo es superficie” (Carne de píxel, también estaba en Nocilla Dream), frase que –como ya apuntamos en su momento– ya fuera en su momento el lema del visionario Otto Neurath, creador de la señalética visual internacional.
Algo de razón tiene el escritor italiano en esta exposición, sobre todo en la última parte referente a la decadencia de la versión animista o espiritualista de nuestra cultura; y creo que estos dos libros que comentamos son dos fieles testimonios notariales de ese proceso de cambio o de mutación, palabra que el propio Baricco utiliza para referirse al mismo. En el poemario de Rhei, como en el de Mallo, la imagen divina no aparece en ninguna parte, y lo espiritual se limita a las distintas formas en que se observa la materia, aunque lo que preocupa de ésta a los poetas no es su destino, ni la reflexión ontológica sobre la misma, sino otras medidas bastante menos trascendentales: volumen, peso, tamaño, temperatura de ignición, estabilidad subatómica o molecular, dependiendo del caso. Los cuerpos amados se tratan como si fueran sacos de moléculas, la realidad como conjunto entrópico de partículas. La visión, por supuesto, no es nueva (está en Las partículas elementales de Houellebecq, sin ir más lejos), pero ambos poetas, por su condición de científicos, la llevan a cimas de singular contundencia y eficacia. También Javier Moreno (matemático de profesión) ha utilizado este tipo de metáforas en Acabado en diamante, libro que saldrá pronto a la luz y para el cual estoy redactando ahora mismo un prólogo. Moreno canta a los quarks, Mallo a los bosones y Rhei a los enlaces tetravalentes: más allá de la metáfora puntual, lo que hay que retener es que los tres poetas cantan a la naturaleza desde una perspectiva objetiva, estética y científica a la vez, absolutamente laica y desacralizada, que quizá no ha vuelto a hacerse desde Lucrecio, o más bien desde Demócrito. Obviamente (puntualizo por si acaso) ninguno de los tres cantan a la “naturaleza” entendida como paisaje campestre, sino como realidad extensa, al modo filosófico: el mundo físico que nos rodea. La superficie de las cosas frente a la antigua "profundidad de los grandes temas". El resultado es una nueva objetividad (no en el sentido de Benjamin) de una concisión y potencia expresiva desconcertantes, que es capaz de lograr piezas tan fabulosas y complejas como este poema de Rhei:
Algo de razón tiene el escritor italiano en esta exposición, sobre todo en la última parte referente a la decadencia de la versión animista o espiritualista de nuestra cultura; y creo que estos dos libros que comentamos son dos fieles testimonios notariales de ese proceso de cambio o de mutación, palabra que el propio Baricco utiliza para referirse al mismo. En el poemario de Rhei, como en el de Mallo, la imagen divina no aparece en ninguna parte, y lo espiritual se limita a las distintas formas en que se observa la materia, aunque lo que preocupa de ésta a los poetas no es su destino, ni la reflexión ontológica sobre la misma, sino otras medidas bastante menos trascendentales: volumen, peso, tamaño, temperatura de ignición, estabilidad subatómica o molecular, dependiendo del caso. Los cuerpos amados se tratan como si fueran sacos de moléculas, la realidad como conjunto entrópico de partículas. La visión, por supuesto, no es nueva (está en Las partículas elementales de Houellebecq, sin ir más lejos), pero ambos poetas, por su condición de científicos, la llevan a cimas de singular contundencia y eficacia. También Javier Moreno (matemático de profesión) ha utilizado este tipo de metáforas en Acabado en diamante, libro que saldrá pronto a la luz y para el cual estoy redactando ahora mismo un prólogo. Moreno canta a los quarks, Mallo a los bosones y Rhei a los enlaces tetravalentes: más allá de la metáfora puntual, lo que hay que retener es que los tres poetas cantan a la naturaleza desde una perspectiva objetiva, estética y científica a la vez, absolutamente laica y desacralizada, que quizá no ha vuelto a hacerse desde Lucrecio, o más bien desde Demócrito. Obviamente (puntualizo por si acaso) ninguno de los tres cantan a la “naturaleza” entendida como paisaje campestre, sino como realidad extensa, al modo filosófico: el mundo físico que nos rodea. La superficie de las cosas frente a la antigua "profundidad de los grandes temas". El resultado es una nueva objetividad (no en el sentido de Benjamin) de una concisión y potencia expresiva desconcertantes, que es capaz de lograr piezas tan fabulosas y complejas como este poema de Rhei:
FUNCIÓN
1. Capacidad de actuar propia de los seres vivos y de sus órganos, y de las máquinas o instrumentos.
12. Ling. Cada uno de los usos del lenguaje para representar la realidad, expresar los sentimientos del hablante, incitar la actuación del oyente o referirse metalingüísticamente a sí mismo.
13. Mat. Relación entre dos conjuntos que asigna a cada elemento del primero un elemento del segundo o ninguno.
14. Mil. Acción de guerra.
Hay ciertas diferencias de acercamiento: Mallo suele explicitar la fuente de sus menciones científicas, mientras que Rhei no siempre (el verso: “y el gato de Chesire está vivo y está muerto”, habla a la vez del gato de Lewis Carroll en Alicia a través del espejo y del gato utilizado por el físico Schrödinger en su famosa paradoja); Rhei suele ser contenida en la expresión, frente al derrame verbal característico de Mallo; Mallo es más visual y Rhei prefiere la abstracción; ésta prefiere la química y aquel la física, etc., pero es normal que existan muchas diferencias entre ellos. Ni siquiera sus modelos son los mismos: el de Rhei es el poeta y premio Nobel de Química Roald Hoffmann, de cuyo recomendable libro Catalista (Huerga y Fierro, 2002) ya hemos hablado aquí en alguna ocasión; el de Mallo es quizá Wittgenstein -otro día explicamos esto-. Pero están unidos, insisto, en lo esencial, esto es: en donde buscan la esencia de la materia lírica. Y la buscan en la composición de la materia, en la esencia de las cosas mismas, en nuestro origen como seres (la genética en Rhei) y como habitantes de un planeta concreto (la astrofísica en Mallo). Desacralizados, con el solo instrumento de su pensar, con la mente puesta en el más allá de lo físico, ambos poetas bien pudieran ser, junto con Javier Moreno, Francisco Fortuny y pocos más, los últimos poetas meta-físicos que tenemos.
.
Nota
[1] A. Baricco, Los bárbaros. Ensayo sobre la mutación; Anagrama, Barcelona, 2008, p. 146.
[1] A. Baricco, Los bárbaros. Ensayo sobre la mutación; Anagrama, Barcelona, 2008, p. 146.
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Poesía española
lunes, 21 de abril de 2008
Recomendaciones variadas de lectura
Mías y (mucho más interesante, por la diversidad), de otros muchos:
http://www.elpais.com/especial/dia-del-libro/recomendaciones.html
Feliz día del libro.
http://www.elpais.com/especial/dia-del-libro/recomendaciones.html
Feliz día del libro.
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Crítica literaria España
viernes, 18 de abril de 2008
Pasadizo entre el jardín vertical del Caixa Forum y Nabucodonosor
El impresionante jardín vertical que los arquitectos Herzog & de Meuron han encargado a Patrick Blanc, para la pared lateral del Caixa Forum en Madrid, me ha recordado a los Jardines Colgantes que Nabucodonosor levantara en Babilonia para paliar la tristeza de su esposa, nacida en zonas montañosas llenas de bosques. La retórica del jardín, como apuntamos en otro lugar, es profundamente monárquica, frente a la apariencia democrática del parque, construido para todos (Paraíso cerrados para muchos, jardines abiertos para pocos, se llamaba un poema asombroso del áureo Soto de Rojas) y caracterizado por su apertura. Choca, por ello, la construcción de un jardín, aunque sea vertical, hermoso y posmoderno, en pleno centro de Madrid. Hay que preguntarse cuál es el nuevo Rey que demanda estos nuevos jardines. La lógica de la arquitectura espectáculo (en la que puntualmente, como casi todos, han caído estos fantásticos arquitectos suizos) lo sugiere claramente: el Dinero es el nuevo emperador, y Occidente la vasta Babilonia donde ahora levanta sus jardines.
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Pasadizos
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