sábado, 23 de julio de 2022

La máquina eres tú

 

Quizá ya se ha expuesto la idea, pero es más divertido rellenar el posible hueco que comprobar si existe. ¿Son C3PO y R2D2 una representación del sujeto escindido en consciente e inconsciente? Siempre hemos pensado que la conciencia era apenas el mensajero -el traductor, o al menos lingüista- que el inconsciente utiliza para hacerse entender por los demás, para comunicar y expresarse, el arco gracias al cual el arquero puede lanzar la flecha del sinsentido transmutado, o no, en sentido comprensible.

C3PO no deja nunca de hablar, es capaz de expresarse en seis millones de lenguas (forms of communication, dice) de todos los confines; es parlanchín y odia el silencio porque “la conciencia humana está igualmente aterrorizada tanto por la profundidad de la nada como por el absoluto.” (Mircea Eliade, Fragmentarium). Por el ruido continuo, parece estar al mando. Pero en realidad es R2, silencioso, ininteligible en sus pitidos mecánicos, quien genera, quien maquina, quien procesa en modo incógnito (David Eagleman) y, sobre todo, quien toma las decisiones. Maleducado, gamberro y atávico, R2 no duda en apartar a C3PO cuando es necesario y ejercer directamente la acción, con absoluta indiferencia hacia las normas y lo establecido.

Como explicó Jung, es más fácil entender lo que sea el inconsciente haciendo analogías con los deseos que estableciendo antagonismos con el pensamiento. Su orden es otro, de ahí su radical alteridad. La parcial isofonía atribuye a estos términos un falso estatus homólogo: consciente e inconsciente no son opuestos, son dos mundos diferentes. George Lucas, según este razonamiento absurdo que estoy desarrollando, lo habría entendido de forma intuitiva, y por eso no estamos ante un burdo enfrentamiento entre un Spiderman rojo y un Spiderman negro, sino ante dos androides que no se parecen en nada; uno habla, el otro es silencioso; uno parece humano y el otro viene a aseverar que, a lo mejor, lo más humano, lo demasiado humano, tiene una forma inquietantemente dispareja.

C3PO, algo bobo y balbuciente, es la conciencia. R2 es el verdadero sujeto de fondo, pura volición, mitología genética y deseo expeditivo abriéndose paso. En alguna imagen de la saga queda aún más claro: C3PO es pasajero de la nave, pero R2 es el centro de la máquina. Y la máquina eres tú.


 

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