martes, 21 de febrero de 2012

De la videovigilancia literaria al videocontrol de Black Mirror

Estoy colaborando últimamente con el blog del CCCB LAB. El último post lleva por título

De la videovigilancia literaria al videocontrol de Black Mirror

Es accesible aquí.

Espero que os guste.

7 comentarios:

Horacio Muñoz Fernández dijo...

Interesante texto Vicente, aunque ese capítulo de Black Mirror me parezca una distopía de lo más cursi y näif.
Añado alguna referencias visuales más sobre el tema:
Harun Farocki y Michael Klier tienen películas muy interesantes centradas en los dispositivos panópticos de control: Prision Images (2000) y Der Riese(1984). También Andreas Arnold tiene una interesante película sobre la videovigilancia y la pulsión vouyeuristica Red Road (2006).
En Nueva York hay un grupo denominado SCP Surveillance Camera Player que se dedican hacer performance delante de las cámaras de vigilancia.
La fotógrafa Sophie Calle tenía un proyecto que se llamaba la sombra en la que encargaba a un detective que la siguiese o algo así
Un saludo

Vicente Luis Mora dijo...

Estoy de acuerdo en que el capítulo no es una maravilla (prefiero el primero o el tercero de la serie), pero arroja elementos a partir de los cuales pensar sobre estos temas. El grupo neoyorkino fue creado en 1996, no los he citado porque ya hablé de ellos en otro lugar, donde recogí su propósito: "Muchos americanos están preocupados por su vida privada de cara al exterior (...) y yo no creo que los americanos o la mayor parte de la gente entienda qué significan las cámaras de vigilancia, creo que significan algo del futuro para ellos, y lo que nosotros intentamos es que se den cuenta de que su vida privada en público es menos importante de la que tienen frente al ordenador, porque sólo la gente con dinero tiene un ordenador, pero todo el mundo se mueve por la calle (...) Ahora debe haber cinco o seis mil cámaras sólo en Nueva York y no es lo peor... la pionera de la vigilancia es Londres, ya que en Londres no sólo hay cámaras independientes, sino que están unidas en un sistema integrado. Así que si salgo de mi casa, cojo el coche y conduzco hasta el trabajo, puedo ser seguido por todas las cámaras. Y esto es lo que puede empezar a pasar en Nueva York; que todos los sistemas de vigilancia, que ahora son independientes, se unan en un gran sistema donde todos puedan estar controlados, sin que importe dónde estén".

Gracias por las otras pistas. También se me quedó fuera la película "La vida de los otros" (2006), que me apuntó alguien después. Lo cual nos hace ver que el tema es casi inagotable y que está en el imaginario social y artístico como pocos. Gracias por tu aportación, Horacio, muy bienvenido a esta tu casa.

Artaraz dijo...

Muy buen enlace, Vicente, qué casualidad que justo hoy en mi blog, la entrada vaya más o menos de lo mismo pero sin documentar,¿el azar?jajaja.

cgamez dijo...

Un texto magnífico. Tardo en responder porque he tardado en asimilarlo en toda su extensión (cosas de la memez, que no de los memes). Celebro que vuelvas a la carga con este tipo de análisis de la tecnociencia desde el conocimiento. En este tema parece que solo hay tecnófilos o tecnofóbicos (que desgraciadamente, no tienen mucha idea de lo que hablan, como se pudo ver en la reseña que te dedicaron en Babelia [y que sé que te hizo reir bastante]). Lo extraño es hacer un análisis con el máximo de datos en la mano. Y lo más triste es que esto no sucede solo en el ámbito de habla hispana, sino a nivel global.

Cuando pienso en el siglo XX, pienso que me faltan obras como Metrópolis, de Fritz Lang, que ya vaticinaba los horrores que camparían a sus anchas por aquel siglo. También Kafka hizo de las suyas con las máquinas. En general, falta aún de eso. Va proliferando como se observa en las numerosas referencias que citas, por suerte, pero pienso que aún queda camino por recorrer. Los horrores del XXI ya están entre nosotros como ocurrió en el XX con el control de las masas, pero sin análisis detallados como el que tu haces de lo panóptico (y también de los autores que mencionas), no nos vamos ni a enterar.

Fuerte abrazo.

Vicente Luis Mora dijo...

Creo que un Kafka o un Orwell tendrían hoy un campo de posibilidades mayor que nunca. Y es curioso que la versión cinematográfica que rodase Soderberg de "El castillo", titulada "Kafka" tenga tanto que ver con el control de masas y la manipulación mental. No fue una gran película, pero era muy significativo el modo en que reinterpretaba lo kafkiano en nuestro tiempo.

cgamez dijo...

La película de Soderberg parece interesante pese a las carencias que mencionas (creo que hace falta verla para tener al menos un criterio). Estoy muy de acuerdo en lo que comentas de un Orwell on un Kafka contemporáneos. Pero me da la impresión de que la metaliteratura lo ha impregnado todo tanto que preferimos hablar de lo kafkiano que tener nuestras propias intuiciones. Desde que murió Ballard hecho en falta al escritor intuitivo que es capaz de vaticinar los males futuros. Aunque puede ser que ahora mismo se este creando todo aquello que hecho en falta y yo sea incapaz de darme cuenta. Lo más difícil es valorar el tiempo presente en su justa medida.

Vicente Luis Mora dijo...

Es cierto, es muy complicado valorar el presente, Carlos. Pero no hacerlo limita -creo- innecesariamente nuestro juicio. No quisiera vivir atrapado sólo por el pasado, es como beber todo el tiempo agua estancada. Saludos y gracias.