domingo, 8 de agosto de 2010

Inception 2: extricatio

[Atención: este post contiene spoilers; NO leer lo que sigue si aún no se ha visto la película]

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I had tried to write it smaller, on the assumption I might not be able to secure the budget I needed. What I found is, it’s not possible to execute this concept in a small fashion. The reason is, as soon as you’re talking about dreams, the potential of the human mind is infinite. And so the scale of the film has to feel infinite. It has to feel like you could go absolutely anywhere by the end of the film. And it has to work on a massive scale.

Christopher Nolan sobre Inception[1]

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Intentar reproducir efectos infinitos con medios finitos, he ahí el máximo problema del arte, según Paul Valéry. Descartes lo había expuesto también, desde el punto de vista filosófico: “Así, no nos molestaremos jamás en disputas sobre lo infinito, pues sería absurdo que nosotros, que somos finitos, tratásemos de determinar alguna cosa infinita, y de esta manera suponerla finita intentando comprenderla”[2]. Da la impresión de que al ser absurdo el objeto, cualquier intento de infinitud creativa va a ser incongruente, incompleto, falso de raíz. Sí, posiblemente es cierto, pero… qué hermosos son los resultados cuando alguien lo intenta. Son las opere mondo, las obras-mundo de las que hablamos en Pasadizos, que intentan reunir todos los elementos de un mundo nuevo, inexistente, o de reproducir todos los de uno existente. Son empeños de una ambición absurda, desmedida, pero a las que debemos varios de los intentos más logrados de arte total; véanse algunos ejemplos literarios: Dante, Joyce, Proust, Musil, etc.

Su grandeza, en parte, radica en sus defectos. La imposibilidad de lograr su desmesurado objetivo, su fracaso estructural, está presente desde la primera página o quizá aun antes, cuando vemos el “tamaño” de la obra y nos decimos: vasto, pero no será suficiente. Pero nos sumergimos en el intento, abordamos el mamotreto y nos dejamos llevar, porque en el fondo sabemos que lo que va a maravillarnos es el esfuerzo desplegado, esa ambición desmedida, inhumana y tan humana a la vez, de superarse, de establecer lo que Steiner llamaba el agón creador con Dios, la tentativa de hacer de la nada un mundo nuevo y darle vida. Todo es en vano, claro, la creación nunca es total, nunca es perfecta: siempre hay psiques por llenar, detalles por esclarecer, regiones por definir, calles por poblar, relaciones que no encajan, líneas narrativas que dan a un cul de sac, metáforas gastadas o repetidas, referencias que apelan a mundos existentes, ficticios o no, y con ello quiebran la voluntaria suspensión de incredulidad que Colerigde reclamase para lo fantástico. Sí, todo es en vano, pero no lo es. Hay un resultado artístico, que es independiente del resultado programático de la obra: que el artista se propusiese en el origen la construcción de un mundo nuevo no implica que haya fracasado si no lo logra; lo que importa son las ruinas intactas, relucientes, que muestra de ese mundo en marcha. Si son bastantes o no para nuestra imaginación, para nuestra satisfacción, no para su autodeterminación axiológica como artefacto.

Inception parece cometer errores de trama. El segundo visionado, que hice ayer, los sacó a la luz, amén de algunos otros que han visto espectadores inteligentes como el escritor Juan Trejo. Incongruencias no sólo con respecto a las leyes “tradicionales” de los sueños –de las que en realidad aún no sabemos demasiado–, sino incluso debilidades de coherencia respecto a las propias y extrañas “leyes oníricas” dictadas por la película, por ejemplo: 5 minutos de sueño = una hora de tiempo en la realidad. Esta norma, proveniente quizá de la película Contact, donde medio segundo de tiempo real equivale a 18 horas en una realidad paralela y semi-onírica, es absolutamente arbitraria. No tiene sustrato verificable, pero es un elemento fantástico y necesario en el argumento: hay que aceptarla para sumergirse en la historia, como en Blade Runner hay que creer en otros mundos o en taxis voladores o en perfectos replicantes para seguir adelante. Más problemas dan los hilos narrativos de Inception cuando empezamos a pensar quién está soñando qué y quién puede tomar decisiones dentro del sueño de otro, como cuando Cobb y la constructora de laberintos Ariadne (revelador y mitológico nombre) deciden “bajar” al inconsciente de su mujer muerta para rescatar a Saito y a Fischer, que se han quedado “allí” atrapados. Otro problema sería por qué Saito ha envejecido en el limbo y Cobb no; si la respuesta es por el tiempo que han pasado uno y otro en él durante el metraje se justifica la avanzada edad de Saito, pero no el estancamiento vital de Cobb. En fin, hay numerosas dudas que una revisitación de la película no despeja, quizá habría que tener el guión en mano para explicar estos fallos narrativos… a menos que se expliquen por otros medios.

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La hipótesis Singer

La película, “tal como está”, deja dos posibilidades narrativas:

1) Todo lo que hemos visto es más o menos lógico y posible –dentro de su pertenencia a lo fantástico, obviamente– según las leyes de la trama.

2) Todo es un sueño. Todo depende de si la peonza cae o no cae en la escena final.

Hay otras dos posibilidades. Una la ha apuntado Alvy Singer, que quizá haga un post para explicarla en su blog: todo lo que vemos es, desde el principio, un sueño o metasueño de Cobb, que se ha implantado el inception para solucionar la recurrencia onírica obsesiva que proyecta hacia su esposa muerta. Lo que vemos es la larga implantación en su cabeza de una idea: que debe sacarla por fin de su vida, para lo que es necesaria toda una compleja subtrama de espías que incluye, a su vez, una inception en una de sus proyecciones (Fischer). En este caso –aquí aventuro lo que puede Singer elaborar– la relación entre Fischer y su padre sería un trasunto de la de Cobb y su padre; también Cobb parece limitarse a seguir a rajatabla las enseñanzas de su progenitor, sin ser capaz de crear nada nuevo por sí mismo. Esta inception o metainception superior, anterior a lo que vemos en la película, sería el modo de demostrarle a su padre (interpretado por Michael Caine en la cinta) que es capaz de utilizar creativa y originalmente los recursos puestos a su alcance, en pos de un objetivo más ambicioso (y práctico). Esta hipótesis Singer soluciona todas las incoherencias narrativas de la cinta: lo que vemos es el puro inconsciente de Cobb, de forma que la trama, el inconsciente en marcha del implantador, hará lo que sea necesario para lograr el propósito final de redención.

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La hipótesis botica

Hay una cuarta explicación que se me ocurrió ayer viendo por segunda vez la película. No me andaré por las ramas: cuando los miembros del equipo van a visitar al químico, hay doce personas en el sótano de su farmacia o dispensario compartiendo el mismo sueño. El químico introduce un elemento que será muy importante después: el uso de un sedante (otro detalle de ligereza de la trama, pues desde el principio hay sedante para todos cada vez que se conectan al aparato introductor) de gran potencia. Cobb quiere probar los efectos del fármaco por sí mismo, y se tumba para probarlo. De forma inmediata desciende al nivel más profundo de su inconsciente, donde tiene presa/recreada a su mujer muerta. Se despierta –o eso parece– agitado, acude a un cuarto de baño, donde se echa agua en la cara para despertarse desesperadamente, hace girar la peonza para comprobar que está despierto, pero la súbita llegada de Saito le hace tirar la peonza al suelo, de modo que no puede comprobar si ha despertado… o si sigue soñando en la botica. Mi tesis es que Cobb no ha despertado, y todo sigue sucediendo, en loop, en la botica. Eso explica que su inconsciente esté siempre presente en los sueños de los otros, y que por ello pueda, desde el inconsciente de Fischer (que es el que mueve toda la escena de la nieve), descender al mundo común que tiene con su mujer y emplazar en él las proyecciones de Fischer y de Saito, hacer envejecer a este último y estar durante 50 años persiguiéndolo hasta encontrarle. Apoya mi hipótesis que no haya ningún “salto” o “patada” que le haga salir del sueño que tiene en la botica cuando está bajo los efectos del sedante del químico. Lo que vemos, el 70% de la película, es su sueño; el 30% del principio es un largo prólogo para entender lo que viene a continuación. El sueño es lo que Cobb quiere que suceda para poder liberarse.

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Conclusiones (no hay)

Estas cuatro son sólo cuatro de las muchas explicaciones posibles de Inception. Creo que Nolan las tiene todas y algunas más en la baraja. Se supone que ha estado escribiendo o dándole vueltas a esta historia desde 1995, ha tenido casi quince años para sugerir(se) vueltas de tuerca, oxímoros argumentales, cintas narrativas de Moebius, escapatorias de guión, etc. Nadie va a saber nunca tanto de la película como él, como es lógico. Habría que estar 15 años obsesionados con ella –en mi caso, no lo descarto– para llegar al nivel de profundidad y conocimiento sobre la misma que él tiene. Con esta película sucede lo mismo que con el cine de Lynch, como apuntamos aquí mismo hace algunos meses: no importa si tiene o no sentido, lo que importa es el rastro que deja, lo que nos mueve. Si en el caso de Lynch la perplejidad viene por la ausencia de explicación o de información, en Inception la incertidumbre llega por la prodigiosa multiplicación de posibilidades y datos.

Creo que Nolan ha utilizado para la construcción de su mundo onírico (en el que el laberinto temporal, como dijimos en el primer post, sustituye al laberinto espacial del Infierno dantesco), la teoría cosmológica de los agujeros de gusano; esta teoría aparece utilizada ya en Contact para explicar las temporalidades paralelas, pero también está en Jorge Luis Borges, quien la utiliza en relatos como “El milagro secreto”, por poner un ejemplo. Borges conocía la teoría científica de Hugh Everett III y De Witt de los agujeros espaciotemporales (que es una hipótesis, no una evidencia contrastada), según han demostrado algunos analistas de la obra borgiana. Esto viene a cuento porque en la entrevista con el New York Times arriba citada, Nolan reconoce que estaba leyendo a Borges cuando escribía Inception. Pudo ser por Borges, por Contact o por Philip K. Dick, que también utiliza el recurso en El hombre en el castillo. La cuestión es que la confluencia de tiempos que transcurren a diferente velocidad, pero paralelos y conectados, es esencial para la película, cualquiera que sea su origen. Lo cual me ha recordado este poema de Eugenio Montale, que parece dar una quinta y última explicación a Inception: la película como un sueño de Nolan (el dueño de los “ensamblajes y agujas”), para desenredar sus propios laberintos emocionales.

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TIEMPO Y TIEMPOS

No hay un único tiempo: hay muchas cintas

que se deslizan paralelas

a menudo en sentido contrario y raramente

se entrecruzan. Es cuando se descubre

la única verdad que, desvelada,

es cancelada al punto por quien cuida

de ensamblajes y agujas. Y se cae otra vez

en el único tiempo. Pero es en ese instante

cuando sólo los pocos vivos se reconocen

para decirse adiós, nunca hasta luego.[3]




[1] http://artsbeat.blogs.nytimes.com/2010/06/30/a-man-and-his-dream-christopher-nolan-and-inception/

[2] René Descartes, Los principios de la filosofía, I, 26.

[3] Extraído de Eugenio Montale, 37 poemas, Hiperión, Madrid, 1996, traducción de Ángel Crespo.

32 comentarios:

Vicente Luis Mora dijo...

Singer ha colgado su post ahora mismo: http://elrinconalvysinger.blogspot.com/2010/08/la-ansiedad-de-la-influencia.html

René López Villamar dijo...

Vicente,

Creo que estás un poco confundido en cuanto al inconsciente de quién se meten. Es un efecto esperado, como comprueba la línea de Ariadne en la cinta: "¿Momento, al subconsciente de quién vamos a entrar?". La mejor forma de no perderse es esta bonita gráfica:

http://i.imgur.com/VeemY.jpg

Dos puntos importantes son que el soñador del último nivel es Eames y que el Limbo no pertenece a nadie, es un estado compartido, el subconsciente colectivo, por decirlo así.

En cuanto a los sueños de otros, Eames aclara que cualquiera puede traer proyecciones a un sueño ajeno. Cobb trae un tren y a Mal, pero Eames trae un enorme lanzagrandas ("You have to dream bigger").

En cuanto al envejecimiento de Saito, no es más que una profecía cumplida. Cuando Cobb habla con él en el primer nivel (el sueño de Yussuf) le explica lo que le va a pasar: se va a perder en el limbo, se hará viejo y esperará a morir solo. Saito le dice que no, que volverá y serán jóvenes juntos de nuevo. Es decir, el diálogo que repiten al final de la cinta. Cobb no envejece porque nunca se pierde: sabe que está en el Limbo.

Por último, en cuanto a la relación 5 minutos = una hora, no es completamente arbitraria. Arthur explica que los militares diseñan el dream-share para entrenar soldados. Cabe inducir que ese diseño incluía la relación de tiempos o que al menos esta ha sido medida.

Todo lo anterior no tiene por que ser cierto para nosotros, en la Realidad (TM), pero lo escribo porque creo que demuestra que la película no rompe nunca su lógica interna, sus propias reglas, que es lo único que uno puede pedir de un relato de ficción.

Vicente Luis Mora dijo...

René, tu propia argumentación ("cabe inducir") ya revela que no tienes medio de probar lo que dices; otra aserción tuya, "Cobb no envejece porque nunca se pierde: sabe que está en el Limbo" no tiene apoyo en ninguna línea del guión de la película. En ningún caso se dice en Inception, y la he visto dos veces, que el conocimiento del lugar o no-lugar en que uno está detenga el reloj biológico. Es una interpretación tuya, tan válida y respetable como cualquier otra.

En cuanto al último sueño, una cosa es traer proyecciones al sueño de otro -ahí tienes razón-, y otra hacer penetraciones al incosnciente de una proyección; tampoco hay apoyatura lógica que lo permita, dentro de las reglas del filme.

Por eso las reglas del filme no me parecen tan importantes, sino hacia dónde va la trama, que es lo que importa en una narración. Y creo que es significativo que se violen las normas, o que su coherencia sea dudosa (más que dudosa, a mi juicio): esto es lo importante del hecho de que uno de los personajes -Cobb- tenga el dominio de todas las reglas del juego y pueda obviarlas a su antojo, en pos del fin. Y eso sí que me parece hermoso, mucho más que la coherencia interna de unas leyes arbitrarias, gratuitas y simples.

René López Villamar dijo...

Re: Dilatación del tiempo en el sueño

Hay una prueba acústica de cuanto se expande el tiempo del nivel superior, la canción de Edith Piaf y cómo se deforma al llegar al nivel inferior. (Lo primero que oímos en la cinta es Non, je ne regrette rien a muy baja velocidad)

Re: Cobb no se pierde en el limbo

Cuando salen del agua en el primer nivel del sueño, Arthur le pregunta a Ariadne qué pasó con Cobb. Se quedó para buscar a Saito. Se va a perder, dice Arthur. No, estará bien, dice Ariadne.

Re: Último sueño

No entran al inconsciente de ninguna proyección. Cobb explica a Ariadne que sólo le ha dicho esto a Fischer para que los ayude, pero que en realidad volverán a entrar en su inconsciente (e Eames es el soñador). "Nos va a ayudar a entrar a su propio subconsciente."

Lo que si no puedo explicar de ninguna forma es por qué en el último nivel (la nieve) si hay gravedad, y en el segundo no.

Creo que todo esto si es importante, porque así como el Totem nos lleva a pensar en Bladerunner como una clave, la fotografía de Fischer nos remite a Blue Velvet y a fijarnos en esos detalles menores pero esenciales que le encantan a Lynch. Ahí hay dos claves: a) en el mundo real Cobb no lleva anillo de casado, pero cuando sueña siempre lo tiene puesto. b) los niños del final tienen tenis y los de los recuerdos llevan zapatos.

Por tu último comentario, creo entender que esto de poder romper las reglas internas de la narración lo defiendes para apoyar la teoría de que Cobb está soñando. Después de ver la película por segunda vez, creo que la respuesta no es tan sencilla como si está soñando o no (y cuando empieza a soñar), sino que el filme estructuralmente es como una escalera de Penrose. ¿Has leido Godel, Escher, Bach? Creo que el significado último de la cinta va por ahí.

EMILIO CALVO DE MORA dijo...

Leído todo lo que escribís, pensado, razonado hasta donde alcanzo, habiendo hecho yo mismo mi propia conjetura, sólo pienso ahora en la belleza de Inception. Es hermosa, Vincente, René. Hermosa como un sueño que paladeamos unos segundos y luego, al intentar registrarlo, aprehenderlo, se pierde. Y por supuesto que la vuelvo a verla en cuanto pueda. Una dosis es insuficiente.
http://cinepoesiajazz.blogspot.com/2010/08/origen-el-blockbuster-inteligente.html

Misha Pérez dijo...

Creo que deberíais leer o releer "Los sueños y el tiempo" de María Zambrano.

Esther dijo...

La primera sensación es la de sentirme privilegiada por asistir a un intento tan completo mezclada con la de no querer que el filme acabara (la pretensión de infinitud de esta manera también consigue reflejarse…) Qué placer cuando un autor se toma la molestia de explicar su visión de forma tan completa y meticulosa (se nota que el proceso ha sido largo). Por encima del análisis sobre el mayor o menor rigor de los recursos usados, me interesa la intención del autor y lo que de ello me llega a mí. Y pienso, como en algún momento mencionas, Vicente (aunque en parte), que la obra acomete el tema del proceso creativo en sí mismo, pero no sólo el de una obra-mensaje (las ideas como la mayor de las infecciones, el mayor de los poderes, tremendo), sino la creación con mayúsculas de la propia vida; de cómo la culpa bloquea esta capacidad y no te permite estar del todo en uno u otro lugar-proyecto que decides, boicoteando la creación a través de tus propias proyecciones. Sólo cuando eres capaz (con la ayuda de otro/s, cómo no) de aceptar la responsabilidad sobre los acontecimientos, es decir, de asumir que las pérdidas no son más que consecuencias de tus propias elecciones (lo que es especialmente costoso en las mayores pérdidas), que entonces llega la redención, el desbloqueo, y es posible volver a crear. Crear siempre (la peonza). Tu propio mundo, distinto al del Padre (al impuesto), pero no por reacción a él (lo señala así, y es fantástico), sino gracias a su apoyo (que aunque no se haya dado, uno lo debe creer- ficcionar así, sentirse agradecido, para crear). Sí, el mayor peligro reside en la propagación de una idea (lo que es imparable cuando la idea es que ninguna es real), sí: el peligro de la Libertad, que nos lleva a sacrificar a veces algo muy querido y separar nuestros caminos cuando el proceso se agota.
Agradezco la visualización tan clara de esta dinámica que cada día, más o menos conscientes, todos experimentamos, y agradezco esta plataforma desde la que seguir profundizando. Y eso. Es evidente mi entusiasmo :)

Anónimo dijo...

Creo que estais obviando algo importante, que además el director menciona, creo recordar, en alguna de las entrevistas que se han hecho con motivo de la película.
2 detalles y os dejo pensarlo:
el tema de las paradojas aparece constantemente sin venir a cuento, puede aceptarse como una forma de darle más sustancia a la imagen del sueño, pero parece que, en el desarrollo de la película tiene más importancia de la que parece
el otro es que el director, viendo solamente este post, puede sentirse satisfecho:
La película tiene suficiente potencial para satisfacer a todo tipo de personas, desde las que se quedan con las escenas de acción, los efectos especiales, pasando por los que buscan un minimo de guion y originalidad y por supuesto, los que necesitan que una película sea algo más; algo que les permita seguir disfrutando días y días.
Creo que mencionas algo en el post sobre novelas totales...

Edw

Esther dijo...

(Respuesta a Edw)

Entiendo por paradoja la contradicción entre el nivel analógico y el digital de un mensaje (Bateson y Watzlawick). Cuando Arthur (el Guardián) le está presentando a Ariadne (que ayudó a Teseo) de qué va la cosa, "suben" por una escalera que se va convirtiendo en una escalera de Penrose que vuelve siempre al mismo lugar, y él, si no recuerdo mal, concluye: "es una paradoja". Entendí que se refería a la contradicción entre "parecer que se sube" (o se baja) pero todo vuelve al mismo lugar, con una dinámica similar a la de la peonza-emblema de la peli, que viene a aludir a lo ya dicho: que lo real sólo lo parece, porque nada lo es, y todo es lo mismo. La paradoja, estudiada por Bateson como fundamento de la esquizofrenia, actúa bloqueando al que la recibe que no sabe a qué atenerse (¡Sé espontáneo!, p.e.), debido a lo cual, alguien sometido a este tipo de mensajes durante los años de su crecimiento puede llegar a crear un mundo paralelo, en el que la realidad se confunde con la ficción, pensé que podía estar relacionado con el bloqueo que sufre Cobb, pero lo consideré un poco enrevesado para comentarlo así de primeras y puede reducirse a lo ya comentado… ¿o no? ¿Qué piensas?

NORMA dijo...

Vicente, Rosalía y yo fuimos a verla el sábado y llegamos a una no conclusión. El final es abierto y la verdad la película es increíble. No voy a meterme en debates, tan sólo diré que en los sueños se construyen lugares y que no me pareció irreal la idea.
Un saludo.

Anónimo dijo...

¿Es posible que Nolan haya leído documentos de la Internacional Situacionista para dar forma a su película?

Me recordó a Croupier, de Mike Hodges. Croupier podría ser Origen desde el punto de vista del joven heredero.

nl

Anónimo dijo...

I congratulate, this brilliant idea is necessary just by the way

Vicente Luis Mora dijo...

Un amigo me recuerda que en inglés telaraña se dice Cobweb (Cobb).

Anónimo dijo...

Respondiendo a Esther:
Bingo, jamás pensé que alguien pudiera tener la misma idea enrevesada, me encanta.

El aspecto psicologico de los personajes, y sobre todo el del protagonista, si aceptamos (como hago yo) que al final todo resulta un sueño, cobra una tremenda importancia porque cada uno de ellos actúa como manifestaciones de la personalidad de cobb.
Además de lo que habeis mencionado: la relación padre-hijo, la "conciencia" pepito grillo en forma de ariadne (perdón por la falta de vocabulario), etc, (cada uno de los personajes tienen su propia versión psicológica)
Hay algunos aspectos de la película, como que el tema de las paradojas se repita, o lo simultáneo de algunas escenas (teniendo en cuenta que cada vez que aparece un sueño se nos dice: ¿como has llegado aquí?), que nos hacen entender (o al menos a mi) que estamos dentro de la cabeza de alguien.

Btw: Vicente, me encanta el comentario de la telaraña (son mas puntos para la teoria del sueño constante)

edw

Rafa dijo...

Hay muchas cosas de la película que quedan sin explicar, no sé si deliberadamente o de forma accidental.
Lo que ocurre es que aunque la película está muy bien y satisface varios niveles de público no resiste un segundo visionado.
La idea de los arquitectos de sueños es muy romántica pero los sueños no son así, hecho en falta la atmósfera surrealista, las alteraciones de la realidad, los lenguajes incoherentes(esta noche he soñado que un vaso hablaba en su idioma de vaso)... como obra totalizadora yo creo que se queda muy en la superficie, tratando de enrollar sobre sí una trama (los niveles de sueño y la distancia entre realidad y sueño) que me ha gustado pero ha obviado mucho todo lo demás.
Por eso esto se podría llamar tecno-ópera.
Creo que quedará para la posteridad por debajo de Desafío total (aunque no soy nadie para decirlo)

Esther dijo...

¿Alguien ha visto Mr. Nobody (Jaco Van Dormael, 2009)?

Anónimo dijo...

No sé qué os parece el tema de la violencia en ORIGEN. Alguna gente me ha comentado su excesiva violencia, su recreación gratuita. A mí, sencillamente, me parece precisa. Primero, forma parte del ideario y el concepto de cine de Nolan, lo que es muy respetable; segundo, se hace necesaria en una trama como esta: la historia ya de por sí es compleja, cada diálogo requiere un esfuerzo de comprensión, esa sensación de que toda palabra es milimétricamente indispensable para entender la película. Por ello se necesita de un impasse narrativo, una relajación en cierta forma. Las escenas de violencia justifican el desarrollo del la historia (señor Charles, p.e.). Sobre todo crean tensión, si no es suficiente con la propia historia que se cuenta. En fin, la violencia está en los sueños. Y en el cine, cuando está bien hecha, y justificada, es bella.

jc

Breixo dijo...

Bravo por el análisis de Alvy Singer, al hilo de su tesis me gustaría apuntar un par de cosas.

Creo también que la referencia primordial de la película es inexcusablemente Blade Runner ya que ambas plantean el conflicto entre el mundo afectivo y el laboral alrededor del tema del injerto/sustracción.

No obstante, mientras en Blade Runner se concluye que la intimidad es una ficción necesaria, Inception plantea la disrupción afectiva en el mundo del trabajo que debe sacrificarse en el cuerpo de una mujer. El premio, significativamente, es un sello de entrada al sueño americano. Personalmente prefiero Olvídate de mi.

A lo largo de toda la película me vino a la cabeza la frase de Benjamín de que “cada época sueña con la siguiente” en relación a la emergencia de la neurociencia como probable tecnología dominante en el futuro próximo.

Por otra parte hay una gran novedad, esta debe de ser la primera peli en la que hay que evitar a toda costa que se nos muera un chino, alguien tiene que pagar la deuda externa.

Taun dijo...

A mi personalmente no me entusiasmó tanto Inception como ha ti.
El truco final de cortar el plano antes de tiempo es, simplemente eso: un truco (y bastante viejo). Los actores que interpretan a los niños en la escena final del prado no son los mismos que hacen ese papel (tan sentimentaloide) a lo largo de la película, además visten diferente, tienen más edad, etc. Ergo: ¿es realidad?.

Como lector de Lacan y Freud no me creo el realismo espectacular, obsceno (luchas en gravedad cero, etc) con el que Nolan describe unos sueños pirotécnicos al servicio del espectador alienado (situación ésta, por otro lado, perfectamente legítima para un sujeto contemporaneo).

La fábrica de los sueños holliwoodiense está en horas bajas: no es un sueño, sino pura farsa. Un saludo.

Alfredo J. Ramos dijo...

A falta de darle alguna vuelta más a la peli (y si es posible verla en V.O), la palabra (clave) es Deception, curiosamente la misma que le deja en herencia su padre a Robert Fischer (¿Bobby Fischer?), el mal entendido rosebud finalmente desvelado.
Tras intentar digerir tanto comentario de nivel (y tantas pistas), me apunto al resumen de Rafa: así no se sueña. Al menos a la luz de mi propia experiencia onírica (en la medida en que podamos tener "experiencia" del sueño).
También me ha parecido sugerente (y creo que inaugura una interpretación de la peli por vía humorística que no debería despreciarse) el comentario final de Breixo.
Y una cuestión menor (o no tanto): ¿no resulta inapropiado el título de Origen con el que se ha traducido al español? Me parece que el sentido primero de la palabra inglesa, con su in- evidente, no queda recogido en el término elegido. Hubiera sido oportuno consultar a un lingüista, preferiblrmente experto en etimolatrías.
Y por último, Vicente citaba en su primer comentario a Kubrick, pero salvo claras huellas visuales más aparentes que asumidas (el rostro algo mikeljacksoneado de Saito, las ingravideces...), creo que no hay mucho aquí ni de 2001 ni, muhco menos, de Eyes... No sé cómo lo veis.

Anónimo dijo...

No creo que haya que leer un tratado sobre sueños y ser experto en Freud etc para ver la película. Creo que con haber soñado alguna vez y recordar algún sueño es suficiente para entender todo lo que ocurre. Se trata de contar una historia (sentimentaloide, naturalmente, hasta ahora el cine trata de personas, no de robots) pero dándole un contexto diferente, igual que se puede contextualizar en una época histórica. Coger la idea del guión y disfrutar del desarrollo hasta el desenlace. Decir que no se ajusta a los manuales oníricos me parece pobre. O criticar por criticar. Que también vale. Inception me gusta por el sencillo placer de reconocer un buen guión, con licencias, trucos, paradojas, tiros e incluso incongruencias. Hablamos de cine. Además, a lo mejor Nolan sueña así.

Karenino.

Esther dijo...

Breixo, en lo único que estoy contigo es en lo del chino… La neurociencia ya domina (ha ido de la mano de la revolución cibernética), y a no ser que hables desde la época de W. Benjamín, no se trata de la siguiente sino de la época presente. Y luego, no entiendo eso de "la disrupción afectiva en el mundo del trabajo que debe sacrificarse en el cuerpo de una mujer". No veo el conflicto afectivo relacionado con el trabajo (Mal trabajaba con Cobb, … y Nolan con Emma Thomas…y tienen tres o cuatro hijos...). A diferencia de Olvídate de mí, aquí se plantea la necesidad de soltar algo, el conflicto de la elección, en la que algo se pierde, el gran problema del autor en la sociedad saturada de mensajes-verdades. En Nolan es una constante que ella muera, así como el tema de la culpa y sus consecuencias (Memento, Imsomnia… ) pero no veo en ello un rechazo de la intimidad. Mal no representa una pareja "real" sino idealizada (estética de mujer-fatal) que hay que dejar atrás para poder construir en la "realidad". La trama de Mr. Nobody podría conseguir contar las dos historias a la vez (la de Olvídate de mí y la de Incepcion). Si la has visto dime si te parece así. El conflicto del protagonista está entre seguir escapando (es un fugitivo) o volver a ser arquitecto y crear ideas, lo que "verdaderamente es". Si no lo hace no podrá nunca mirar de frente a sus hijos (me gusta la metáfora que usa). La culpa no lo deja ¿Desde cuando recuperar la creatividad es el argumento del sueño americano??

Estoy con jc. en que la violencia de la trama no es gratuita, aunque precisamente porque no sirve sólo como "impasse narrativo", representa los obstáculos con los que el inconsciente boicotea la acción, y causa dolor..

Y estoy con Karenino en que no se puede limitar el valor de una película a esquemas de conocimiento aprendidos, de hecho si es buena, debe manejar diferentes niveles, y hacernos sentir el mensaje. Creo que Nolan lo consigue. Otra cosa es que yo quiera intentar exprimir racionalmente todo lo que me ha hecho sentir. También creo que él domina lo suficiente el funcionamiento onírico como para dejar claro que en su argumento no se refiere a los aspectos fisiológicos del sueño, sino a su significado metafórico como ficción. Y sin duda, ésta no es una ficción de manual.

Otra dato (no sé si ya se ha dicho): Cobb es el nombre del ladrón de la primera peli de Nolan, "Following", 1998

Breixo dijo...

Hola Ester, encantado y gracias por rebatirme

Creo que Inception aventura la hegemonía de la neurociencia que está por llegar, al menos en sus aplicaciones técnicas en la vida cotidiana. Quizás no haya mucho de Benjamín en la peli aunque tampoco vi nada del autor de Naven.

En lo que si coincidimos ambos es en la idea de sacrificio, en este caso de una mujer (aun ideal), y simplemente quería reseñar el elemento socio/económico del film, al fin y al cabo están trabajando. Me parece que la producción de valor económico a partir de la violación de los sueños es un claro desafío al límite mismo de la intimidad y que la fuga de la mujer al terreno onírico bien puede interpretarse como una resistencia a este mundo de productividad corporativa. Me parece muy significativo que la película termine con un sello en el pasaporte del protagonista por el que entra en los Estados Unidos, al menos a mi me da que pensar.

No he visto MR. Nobody y me parece muy interesante tu revisión de las constantes en Nolan.

En cualquier caso por muy interesantes y susceptibles de regresión infinita que sean creo que deben evitarse las interpretaciones de Inception del tipo puesta en abismo cuyo epitome hasta ahora y en desarrollo de Synger es la versión de Nacho Escolar

http://www.escolar.net/MT/archives/2010/08/no-leas-esto-si-aun-no-has-visto-%E2%80%98origen%E2%80%99.html

Vicente Luis Mora dijo...

http://elrinconalvysinger.blogspot.com/2010/08/el-principio.html

dvaya dijo...

Vicente, creo que me sumo a destiempo a este post...
Poliédrica y proteica la (re)invención de Nolan.
Puede que me equivoque, pero hay un momento en el que creo que resuena algo mítico en la película. Si el nombre de "Cobb" está relacionado con la palabra "telaraña", "Ariadne" (gr. Ἀριάδνη, "la más pura"), la arquitecta, es en la mitología Ariadna, quien ayuda a salir a Teseo del laberinto, elemento que se repite a lo largo de la película de forma explícita (cuando Cobb le pide a Ariadne que dibuje laberintos) o implícita (a través de los distintos niveles de sueño). Además, el personaje de Ariadna está asociado con los hilos, como Aracne, lo que podría reforzar el vínculo con telaraña-hilo/Cobb-Ariadne.
Por otra parte, Robert Graves afirma que Teseo significa "el que funda o deposita". Y Cobb tiene la intención de "fundar" el origen, de implantar o depositar una idea en la mente. Lo que nos lleva a otro paralelismo: Cobb-Teseo/Ariadne-Ariadna. Ariadne pone algo al servicio de Cobb para que este pueda cumplir su misión, como Ariadna hace lo mismo con Teseo. Y en el fondo los objetivos de Cobb y de Teseo no son tan distintos: ambos se meten en un laberinto para vencer a un monstruo, ya sea un minotauro (con su carga de castigo y de culpa) o la culpabilidad en traje de mujer.
Y todavía se podría especular con otra relación. En la mitología Ariadna se casa con Dioniso, el dios del vino, pero también el dios que representa el inconsciente, las fuerzas irracionales. Aquí encajaría la locura dionisíaca como una forma de conocimiento, de liberación (Líber) y de revelación: Cobb busca liberarse/librarse de su culpa en el mundo onírico, en el lugar más profundo de la mente del hombre, es decir, en los dominios de Baco. En este caso el uso de sedantes en la película para entrar en los sueños sería análogo al de las drogas o el vino para alcanzar ese punto de éxtasis que ponía a las Bacantes en contacto con su lado más irracional.

Vicente Luis Mora dijo...

En algún lugar he hablado yo también de Ariadne, Diego, pero tu comentario es mucho más "filológico" y completo... Gracias por tu aportación. Un abrazo.

dvaya dijo...

Acabo de ver que efectivamente ya habías hablado del asunto mitológico... Leí tu post de madrugada y por alguna razón me salté tu primer párrafo.
En fin, como dijo Kafka al despertar al padre de su amigo Max, "considéreme un sueño".

Anónimo dijo...

Si damos por supuesto que el tótem de Cobb funciona(y debemos hacerlo, porque si no la película se hunde), entonces no puede haber un 100% de sueño en la película, ni un 70%. Demasiada incoherencia narrativa para mi gusto, a mí por momentos me desesperó.
Saludos

Miguel

Darthz dijo...

Precisamente esta multiplicidad de lecturas es la que conforma la riqueza de su relato, en este caso de Inception, la última maravilla del mago Nolan. La verdad es que tuve que digerir muchas cosas antes de escribir mi propia reseña al blog, seguramente todas esas cosas de las que hablan ahora por aquí, las que cuenta Vicente, o Alvy, o de las que hablan en el Focoforo, o incluso de las que hablan mis propios colegas; pero no, había algo más, algo en donde yo solo tenía que profundizar alejándome un poco de los supuestos fallos de guión o la obsesión algo alejada del entretenimiento de quererle buscar los tres pies al gato, antes que creernos la ficción, para sonsacar hipotéticos errores. Y lo hice, o eso creo, a mi forma. Como las miles de formas que habrá de tener la película para mucha otra gente. Igualmente me ha parecido muy interesante pasar por aquí.

J

Vicente Luis Mora dijo...

Gracias, J.

“No nos quedan más comienzos. Incipit: esa orgullosa palabra latina que indica el inicio sobrevive en nuestra polvoriente palabra ‘incipiente’. El escriba medieval marca la línea inicial, el capítulo nuevo con una mayúscula iluminada. (…) La inicial, en la cual el término significa comienzo y primacía, actúa como una fanfarria; enuncia la máxima de Platón –de ninguna manera evidente– de que en todas las cosas naturales y humanas, el origen es lo más excelso”; George Steiner, Gramáticas de la creación; Siruela, Madrid, 2001, p. 11.

Félix Remírez dijo...

En mi opinión, un análisis interesante de la película puede leerse
aquí.

Vicente Luis Mora dijo...

http://alt1040.com/2010/12/el-mapa-original-de-christopher-nolan-sobre-los-suenos-de-inception