domingo, 24 de mayo de 2009

José-Miguel Ullán (1944-2009)



El personalísimo poeta José-Miguel Ullán murió ayer, dejando atrás una obra sugerente, nada sencilla de leer en conjunto, fruto de una operación conjunta de la mano y el ojo, que convertía muchas de sus páginas en espacios de batalla, en películas textuales, en "Manchas nombradas", como dice uno de sus títulos. El texto arriba reproducido, "Subrayado", contenido en Ondulaciones. Poesía reunida (Galaxia Gutemberg, 2008), es uno de mis poemas favoritos. Miguel Casado escribió en el prólogo a esa edición: "Debate del lenguaje consigo mismo, extrema autoconciencia del texto, esta poesía acaba mostrándose como forma muy peculiar de poesía meditativa". En un imaginativo y radical ensayo, "No hay más cera qe la que arde: José-Miguél Ullán" (Los papeles rotos, Abada, 2004), Julián Jiménez Hefferman estableció los puentes lingüísticos y simbólicos que en la poesía del salmantino unen una tradición archiculta, de parisienne exquisito, con lo rural y lo (d)estripado, con lo inmemorial colectivo e idiomático. Un salto muy difícil de hacer sin una preparación intelectual rotunda, pero también imposible sin una sensibilidad capaz de asumir en palabras el menor detalle de una flor, de un paisaje o de un gesto. En fin, que nos quedamos con uno de los escasos poetas españoles a los que le cabía ese escogido adjetivo, único.



Creo que si tuviera que elegir un poema de Ullán para esta ocasión tan triste, elegiría este:







[Testamento]


Alguien observará que la conclusión precedió sin duda a las "pruebas". ¿Quién se resigna a buscar pruebas de algo no creído por él o cuya prédica no le importa?
Borges


la voz es voz

hiciera

añicos las palabras redentoras



-...la quijada blandida,
la mueca de tu hermano,
la saliva secreta, la agonía
capaz de darte posesión primera,
última ya (oh cuerpo ensangrentado),
herencia de este salmo, tierra ajena,
fuga por siempre, libertad cautiva...-



la voz es voz
no existe



no existe aroma nuevo



cerrad mis párpados







.

23 comentarios:

luna dijo...

Qué casualidad. Y qué rabia. Es un autor que había comenzado a leer hace muy poco.

“¿Qué es esto que yo no he sido?” dice.

(Y yo no he sido su lectora en vida).

“Unidad, nos hemos salvado,”

-Poetry is not dead.

Vicente Luis Mora dijo...

Hay mucha gente que comenzó a leerlo tarde, porque su difusión editorial quizá no fue la más adecuada. Por fortuna, el enorme volumen de Galaxia Gutemberg da una idea total de este poeta, que me parece uno de esos grandes escondidos de nuestra poesía. Gracias por la visita, Luna.

Viktor Gómez dijo...

Ojalá que su obra pueda emerger y alcanzar el espacio que sin duda merece tan arriesgada, honesta, creativa, feroz y amorosa poética.

Con Ullán se va uno de los poetas que más beligerantemente propuso con lealtad a las utopías realizables un camino libertario y una dialógica contemporánea entre el arte y el sujeto, entre lo imposible y la votiva condición del curioso lector.

Ojalá que al igual que se ha trabajado con la obra de su amigo Anibal Núñez se incida en sus propuestas y textos para que no quede ninguneada o borrada por la turba de mediocres que igual desacreditan a Gamoneda con mentís oportunistas (vease lo reciente con Benedetti) como desprecian la labor rigurosas y feraz de José Miguel Ullán por ser un no sometido al canon de la simpleza, claridad y artifiociosa normalidad lingüística.

Un abrazo,
Víktor

Diego Fernández Magdaleno dijo...

Lo he sentido mucho. Era un hombre excepcional.
Saludos,

Diego

Alfredo J. Ramos dijo...

A Ullán le debemos muchos pistas de despegue que quizás no nos hayan conducido a ningún cielo mejor pero sin las cuales estaríamos más azopilotados a ras de tierra. «Había sido todo tan rápido», dice una de sus «Frases» de 1975. Seguiremos explorando sus ondulaciones.

raúl quinto dijo...

menuda racha llevamos... blanca varela, darwish, benedetti, idea vilariño, ullán...

la poesía no se quita el luto

Carlitox dijo...

No siempre me gustaba, pero hacía que leyera todo lo que encontraba y que fuera suyo.

rubén m. dijo...

Menuda racha. Como poeta además posiblemente la total antítesis de Benedetti. Espero que se le deje al margen de tergiversaciones y estériles luchas supuestamente estéticas.

D.E.P.

Anónimo dijo...

Alabado sea el destino: comparar a Ullán con Benedetti. No es cuestión de masacrar a un muerto pero tampoco de subirlo a los altares. Benedetti sería un buen letrista para Serrat (si hubiera pillado al Serrat más brillante), un publicista con dos docenas de eslóganes divertidos, con hallazgos puntuales felices ("cuando dominguea el almanaque") pero a ver si ahora lo catalogamos como un Elliot o un Rimbaud. Viene a cuento lo que decía en una entrada Vicente acerca de la "alta literatura" y la otra, o sea, siguiendo sus ejemplos, Beckett y D. Brown. Todo ello, claro, sin que uno no lamente la muerte de Benedetti, como la de cualquier ser humano.

Vicente Luis Mora dijo...

Por favor, tengamos el duelo en paz. No hablemos de lo que nos parecen las estéticas de gente cuyo cadáver está aún caliente. De eso hablamos, si os parece, dentro de un año o dos. Saludos

Ernesto Garcia dijo...

La verdad es que este fin de semana se han juntado dos desapariciones terribles. Rafael Conte y Ullán. Compañeros en París. Devotos lectores irreductibles. Además de la magnífica edición de "Ondulaciones" me gustaría romper una lanza por la edición que ya preparara en 1994 para Cátedra Miguel Casado: "Ardicia". En ella ya estaba lo mejor de este autor irrepetible.
Saludos a todos.

Lola Torres Bañuls dijo...

Tengo "Ondulaciones" pendiente de lectura. Hice una aproximación para leerlo, pero lo tuve que dejar porque no tenía tiempo de hacer una lectura pausada. Así qeu es una tarea pendiente que no tardaré en cumplir.

Mientras tanto brindo por la paz de José-Miguel Ullán. Estuvo enfermo y ahora ya no sufre. Sus poemas los seguimos teniendo por lo tanto su voz siempre estará allí mientras le sigamos leyendo.

Un saludo.

Carlitox dijo...

Lo que me repatea es que detrás de esas críticas a Benedetti hay una moda absurda, una pose banal. La misma pose peligrosa que tiene resumir toda una trayectoria, miles de poemas, en dos o tres palabras.

Cada vez me alegro más de tener un criterio demasiado amplio. Cuanto más leo, menos me atrevo a opinar. No quita que sea objeto de reacciones estéticas, ricas en matices.

Y a Ullán no hay que ponerlo en un pedestal. Lo que más me gusta de él es que hace cosas que pueden desconcertar hasta al lector más refinado. Una página tiene un poema gráfico, otra tiene dos letras pintadas y en otra hay versos deconstruidos.

En definitiva, si ponemos etiquetas y montamos un podio con nuestros favoritos absolutos, la hemos cagado. Cuantos más "hic sunt leones" pongamos en el mapa, más cortos de mente y, por tanto, más temerosos de enfrentarnos con lo que jamás nos podrá gustar nos volveremos.

logiciel dijo...

Reconozco que la poesía no es mi fuerte. Supongo que por deformación profesional le veo los entresijos con demasiada rapidez, como si no pudiera quitarme la visión de rayos X al pasear por la calle, y el misterio se me desvela casi al instante sin dejarme apenas gozar del mismo con demasiada frecuencia, para mi desgracia.

Ahora bien, no puedo entender cómo se puede desdeñar con tanta ligereza la prosa poética de Benedetti. ¿Nos estamos volviendo todos locos?.

saludos

Vicente Luis Mora dijo...

Por favor, os ruego que no mezcléis (ni para bien ni para mal) temas y poetas, y no montéis aquí una polémica, o cortaré de raíz los comentarios en este post. No era mi idea generar un debate entre Ullán y Benedetti, o entre Benedetti y Conte, o entre Conte e Idea Vilariño, etc. Y no voy a permitir que ocurra, porque hay que tener un respeto a quienes acaban de fallecer. Así que os ruego que dejéis de lado las comparaciones, las defensas por oposición, los símiles, las referencias cruzadas, etcétera. Sed sensibles, por favor.

logiciel dijo...

Disculpa si te ha parecido que buscaba polemizar. No era ni de lejos mi intención.

Vicente Luis Mora dijo...

Saludos, Logiciel, un abrazo.

Carlitox dijo...

Estoy con Logiciel, no quise meter cizaña ni nada. Mil perdones.

Vicente Luis Mora dijo...

Saludos, Carlitox, no hay problema.

Stalker dijo...

Es una gran e inesperada pérdida.

Me alegra que Vicente haya cortado el caudal de juicios estéticos contrapuestos que se avecinaba. Está muy bien que se imponga el respeto a quien ha fallecido y sus íntimos y allegados. Ojalá otros blogs, donde el propio Ullán ha sido objeto de insultos en los últimos días, aprendieran la lección.

Cuando un escritor muere habría que callar, dedicarse a releer su obra, minuciosamente, sin a prioris, suspicacias o frentismos, al margen de corrillos o consideraciones extraliterarias, y si acaso comentarla mucho más tarde, pasado el tiempo.

Bienvenido el cortafuegos que has interpuesto, Vicente.

Sólo me gustaría decir que Ullán era un poeta insular, singular y único en nuestro panorama. Una referencia ineludible y que ojalá hubiera muchos más como él.

Abrazos

Eloy dijo...

"Hay que tener un respeto por quienes acaban de fallecer", en efecto. Da grima la desfachatez de algunos periodistas literarios que, en mitad del responso y con el cadáver aún caliente, se apresuran a entrevistar a un rival del difunto para sonsacarle un juicio desfavorable a fin de crear conflicto y ansiedad social, que son las principales fuentes de ingresos de los periódicos. Todo ello, en la sección de Cultura y bajo el membrete "Debate sobre poesía". Quizá sea esta la última consecuencia de lo que la tradición marxista llamó "reificación": en el discurso mediático el sujeto es "reificado", en el sentido de "reducido a un nombre propio que funciona como atractor de otros, o como puro signo en una confrontación política". Resulta revelador que esta operación se realice de manera particularmente exitosa cuando el personaje en cuestión acaba de morir, esto es, cuando su existencia ha quedado reducida al puro signo de su nombre. Eso prueba que para el discurso mediático las personas "ya estamos muertas", que nuestra "vida real" sólo es un molesto obstáculo para la libre circulación periodística de nuestros nombres-como-signos y su confrontación interesada con otros.

logiciel dijo...

El Sr. Anónimo no es nadie. Yo no soy nadie. Un nombre sin más no es nadie. Pero da mucha penita ver cómo caen de cuatro patas elementos de la 'elite' cutural de nuestro país ante una burda trampa mediática.

Lo siento Vicente. Si no quieres no lo publiques. Un abrazo.

Vicente Luis Mora dijo...

Artículo de Juan Goytisolo sobre Ullán:
http://www.elpais.com/articulo/semana/Algarivo/raro/queer/elpepuculbab/20090822elpbabese_6/Tes