martes, 30 de junio de 2009

Videoreseña (con caballos) de la última novela de Germán Sierra

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14 comentarios:

Vicente Luis Mora dijo...

Reseña visual sobre "Intente usar otras palabras" (Mondadori, 2009) del novelista gallego Germán Sierra. El vídeo está grabado en la Laguna del Apoyo, cerca de Granada (Nicaragua), formada sobre el cono extinguido de un volcán. Al fondo la extensión de agua no es el mar, sino el Lago Nicaragua, una de las extensiones de agua dulce más grandes del mundo.

Isabel dijo...

Un placer escucharte, el paisaje, el sonido de fondo y una reseña de la que tomo nota porque me parece interesante añadir a mis lecturas de verano.

Saludos

Anónimo dijo...

Otro más para el zurrón...

Lo de los caballos me ha recordado un comientario de Alistair Cooke en Letter from America, un programa de BBC Radio, en el que hablaba de la casi imposibilidad de encontrar, en campo abierto, un lugar sin sonido, White Sands o similares aparte, claro. Ocasiones en las que un inaudible ruido acaba estropeando una toma entera. Hay un directo de Bille Holliday durante el que pasa un avión encima del Madison Squar3e Garden y allí se quedó, aterrizando para siempre en los surcos del vinilo.Un saludo
--
c.m.

Alistair Cooke

http://en.wikipedia.org/wiki/Alistair_Cooke


Letter from America

http://www.amazon.co.uk/Letter-America-Penguin-Celebrations-Alistair/dp/014103534X

La versión mini, del 70º aniversario de Penguin

http://www.amazon.co.uk/Letters-Four-Seasons-Pocket-Penguins/dp/0141022183/ref=sr_1_29?ie=UTF8&s=books&qid=1246351912&sr=1-29

Germán dijo...

Hola Vicente,
Muchas gracias por tu elogio de mi novela y por habértela llevado de viaje. Entre el volcán y los jinetes,el vídeo me recuerda al texto de Eloy sobre la tribu de heavies y el coolhunter. Resulta algo así como mi primera Ur-reseña.

Un abrazo,
Germán

raúl quinto dijo...

¿al final se escuchan tiros? :O

Vicente Luis Mora dijo...

No son tiros, son petardos. Había una verbena en el pueblo contiguo a la laguna. Fue una "retransmisión" difícil. Y no te digo nada del calor que estaba pasando, sudaba como un pollo por el calor húmedo... En fin, que admiro a los periodistas que son capaces de ponerse delante de una cámara y fingir a la perfección que no pasa nada a su alrededor.

Juan Murillo dijo...

¿Panopticofilia (de Foucault supongo) vendría a ser más la necesidad de que todos me vean, más que de verme yo mismo no? Más Debord que Foucault.

Yo me pregunto por qué el uso de un mecanismo particular (la red) hace de pronto más fascinante un fenómeno que ya existía, el narcicismo.

Germán dijo...

Hola Juan,

En efecto, la "panoptofilia", término que aparece en la novela como inventado por uno de los personajes, se refiere al deseo de ser continuamente observado por los otros más que al de observarse a uno mismo. Y, aunque la red esté muy presente en el libro, la panoptofilia no se refiere particularmente a la red. En este sentido podría llamársele también exhibicionismo mediático, con el narcisismo incluído que este fenómeno conlleva.
El empleo de un neologismo de genealogía "Foulcaltiana" en vez de "Debordiana", se debe, por un lado, a la intención satírica y juguetona de la novela y por el otro a que me interesa señalar el narcisismo mediático como la otra cara de la moneda de la paranoia (quizás el tema por excelencia de la narrativa de las últimas décadas). Al final, hay un interesante juego de construcción de identidades que pretende darle otra vuelta de tuerca a la construcción del yo psicoanalítico, en la que el individuo no se define por "cómo imagina que lo ve el otro", sino por "como el otro supone que imagina que lo ve". El capítulo final de la novela juega con esta idea.

Un saludo a todos,
Germán

Juan Murillo dijo...

Entendido. Me parece que hay una veta rica en esa contraposición que hacés de paranoia y exhibicionismo. Ahora habrá que ver cómo hacemos que llegue tu novela a Costa Rica. Saludos.

Anónimo dijo...

Magnífica reseña, Vicente. A la que yo añadiría algo carnal: la descripción que hace Sierra de un grupo de amigos de clase media-alta, aburidos de todo, frívolos, estetas que van de vuelta, y que me recuerda mucho a ciertos textos de Warhol cuando describía el NY de los 60 y 70. Eso está muy bien, porque refleja y encarna parte de la teoría que despliega el libro en lo que se refiere al diagnóstico de la contemporaneidad. El Homo Esteta que hay en todo Homo Tecnológico. El Homo Esteta que hay en todo aquel que se busca a sí mismo en Google.

Saludos
Agustín

Vicente Luis Mora dijo...

Gracias a todos por vuestra participación. De todas formas, lo que he hecho no es una reseña, sino un comentario de urgencia sobre el libro. Más que reseñar el libro de Germán, me interesa -como en Homo Sampler- su capacidad de generador de ideas. Es decir: es un libro que iré utilizando a menudo para explicar cosas o ampliar significados. Libros reseñables hay muchos, generadores de ideas no tantos. Saludos.

Anónimo dijo...

Sí, eso es algo que puse en mi blog cuando hablé del libro, la sagacidad de Sierra para, 1)diagnosticar y, 2) rearmar lo identificado con teorías realmente sorprendentes y sencillas (que no simples), algo que, personalmente, admiro en cualquier pensador. Aventuro que esa potencia de lo sencillo que explica lo complejo le viene de las ciencias.

Gracias y saludos
Agustín

Alfredo J. Ramos dijo...

Un lugar en el mundo a la sombra de Google, uhmmm!!, parece interesante, aunque a veces me asalta la sospecha de si no se confunden los medios con los fin(al)es,o, como diría Mc (Luhan, por supuestos), el mensaje con el masaje. El formato de la videocrítica es sugestivo. Y el acento personal acerca.

logiciel dijo...

Mucho mejor los caballos que la mosca.

Jo!, cada vez más envidia.
saludos