domingo, 4 de mayo de 2008

Escaleras












[M. C. Escher]
El arte del poeta es una escalera interminable.

Kavafis
I

A pesar de que recientemente Óscar Tusquets[1] escribió su epitafio, a la escalera le queda mucha vida por delante, sobre todo teniendo en cuenta que para Freud era una metáfora coital. Por ejemplo, el cine se ha preocupado numerosamente de las escaleras. Aunque soy aficionado al cine, y no cinéfilo empedernido, recuerdo a bote pronto las escaleras de El acorazado Potemkin (1925), de Eisenstein, When a Woman Ascends the Stairs (1960), de Mikio Naruse, no estrenada en España hasta su rescate en filmotecas, los 39 escalones (1935) de dirigida por Alfred Hitchcock y basada en la novela de aventura Los treinta y nueve escalones, de John Buchan; del mismo director, las escaleras de caracol de Vértigo (1977); también The Changeling (1979), dirigida por Peter Medak y traducida entre nosotros como Al final de la escalera; por no hablar de la magnífica escena de la escalera de la estación de trenes de Chicago en The Untoucheables (1987), del maestro De Palma, que algo tiene de homenaje a las de Odessa de Eisenstein. De Palma haría bajar a Pacino las escaleras pegando tiros en Carlito’s Way (1993), del mismo modo que Norma Desmond baja matando, con la mirada, las escaleras en la memorable escena final de El crepúsculo de los dioses (Sunset Boulevard, 1950), de Billy Wilder. Hay otra película que termina en una escalera, El padrino III (Francis Ford Coppola, 1990), con un final triste, aunque para algunos malvados la muerte de Sofía Coppola era más que merecida, por mala actriz. Michelangelo Antonioni escribió un guión que nunca llegó a rodar, titulado Stairs (1950). En música, la Stairway to heaven de los Led Zeppelin quizá sea el clásico del rock más rotundo de la historia. En teatro, tenemos la Historia de una escalera (1949), de Buero Vallejo. En poesía, están las The Jeweled Stairs’ Grievance de Li Bai que tradujo, entre otros, Ezra Pound. En el Gilgamesh, el héroe sumerio intenta encontrar la escalera para subir al cielo; no la encontró porque estaba escondida en el Génesis, donde se habla de esa escalera[2] hasta los cielos que se retomaría en el medieval Libro de la Escala (del que tomaría muchos elementos Dante para su Divina Comedia, por cierto); también aparece en el Corán esa escalera mística, por la que Mahoma veía subir a los justos. Del mismo modo tiene sustrato bíblico, y también neotestamentario, otra escalera famosa, la Escalera de Jacob, que según el Zohar tenía 72 escalones. Juan Eduardo Cirlot escribe que “en muchas tumbas egipcias se han encontrado amuletos en forma de escaleras de mano. El Libro de los muertos dice: ‘Está a colocada mi escalera para [que pueda] ver a los dioses’”[3]. Luis Goytisolo escribió una novela titulada Escalera hacia el cielo; en relato breve, Julio Cortázar nos dejó sus “Instrucciones para subir una escalera”. En la novela de ciencia ficción Mercaderes del espacio (Minotauro, Barcelona, 1998), Frederik Pohl y C. M. Kornbluth imaginan un mundo tan superpoblado que las personas sin recursos, incapaces de pagarse los millonarios precios de los apartamentos, se arraciman en las escaleras de los rascacielos para pasar la noche. En 1953, cuando la publicaron, ese parecía un futuro muy remoto...
Y gracias a la erudición de los lectores de este blog he recordado otro título interesante, La entreplanta, de Nicholson Baker (Alfaguara, Madrid, 1990), novela en la que el protagonista, un oficinista al que se le han roto los cordones de los zapatos, desgrana los recuerdos que tiene en menos de un minuto, mientras sube las escaleras mecánicas de un centro comercial donde ha ido a comprar los cordones nuevos. En un lugar parecido sitúa Agustín García Calvo estos versos:

“Y tú, la clienta de las galerías
del supermercado, que por la escalera
mecánica en pos de la cosa cualquiera
bajabas al cielo, al limbo subías,
entra a mi danza, y tus chucherías
saldrán de la bolsa profunda hechas humo,
consumidora de puro consumo,
tu vientre sin fondo, tus manos vacías”
[Agustín García Calvo, Libro de conjuros; Lucina, Zaragoza, 1979, p. 17]


II
Hace poco, durante una visita a México D.F., me contaron la historia de Edward James, el extraño millonario que había construido una fascinante ciudad imposible en la Huasteca del estado de San Luis Potosí, en un lugar llamado Xilitla. Os adjunto una imagen, en Google podéis encontrar
más. Es el sueño de un solo hombre, como suele escribirse al hablar de este lugar, pero hay algo de mágico en esta interrelación imposible de escalera y selva. Parece un dibujo de Escher dentro de un cuento de Horacio Quiroga. Ya escribió Mariano Peyrou que “Si uno se queda en casa / con suficiente insistencia, la escalera / puede llegar al extranjero” (Estudio de lo visible; Pre-Textos, 2007).

















III
Escaleras i/lógicas
Mientras subía la escalera
Me encontré con un hombre que no estaba ahí
Seguía sin estar ahí hoy
Desearía, desearía que no estuviera
Hughes Mearns

Cerca de donde vivo, en la Loretto Chapel de Santa Fe (Estados Unidos) hay una escalera que se llama “milagrosa”. En este vídeo podéis verla tal cual está ahora, pero antiguamente no tenía pasamanos, y el resultado era una escalera que se sostenía en la nada, que las monjas preferían bajar sentadas. Esta foto es una reconstrucción mediante photoshop, pero es tal y como era antiguamente. Los carpinteros actuales dicen que una pieza como esta es casi inconcebible, de tan precisa y bien diseñada.















También están las escaleras a partir de la cinta de Möbius. Un ejemplo real es la Pretzel Stair Sculpture, bajo estas líneas, situada en Montreal en el Boulevard de Maisonneuve, junto a la entrada de la estación de metro Papineau.













Y no os perdáis estas fotos de escaleras imaginativas.



IV

Los buenos arquitectos saben
que las puertas no ponen el suficiente énfasis, e intercalan,
como una mancha entre dos reinos, tan ajena como descoyuntada,
la tierra de nadie de una escalera.
W. H. Auden, Acción de gracias por un hábitat


Pero es en arte y en arquitectura donde, como por otro lado es lógico, más se ha hablado de escaleras. Recomiendo al efecto el excelente libro de Catherine Slessor Escaleras contemporáneas (Gustavo Gili, 2001), así como el catálogo de Tusquets antes citado. Y en el MOCA (Museo de Arte Contemporáneo de Los Ángeles) pude comprar hace poco el libro que en realidad ha traído, como una escalera mecánica, a todas estas escaleras aquí: el catálogo del fotógrafo Thomas Demand L’esprit d’escalier (Irish Museum of Modern Art, Dublín, 2007). El libro tiene una escalera interior; se han troquelado las páginas de modo que avanzar en ellas es ir descendiendo escalones (he intentado escanear algunas páginas, pero mi escáner no me habla). La foto de la izquierda y la de abajo son de Demand, pero he tenido que buscarlas en otro lugar. El “suelo” del libro es una cita del guión inédito de Antonioni, que dice que “la escalera es un manicomio”. En el catálogo hay un curioso texto del narrador norteamericano David Eggers, otro del español Enrique Juncosa (director del Irish Museum of Modern Art, donde se realizó la exposición de Demand), varios de arquitectos y críticos y un cuento de David Foster Wallace, perteneciente al conjunto La niña del pelo raro (Girl with Curious Hair, 1989), donde la escalera exterior de una empresa tiene mucho protagonismo. El catálogo es un libro-objeto inclasificable, a medio camino entre diversas artes, pero en realidad es una metáfora más de la escalera, esa indispensable solución arquitectónica que une cosas diversas, que actúa como un pasadizo entre distintas plantas, alturas, realidades y mundos, pero que casi nunca es tratada con la relevancia que merece.


[1] Ó. Tusquets, Réquiem por la escalera; CCCB, Barcelona, 2001.
[2] Cf. Alejandro Jodorowsky, La escalera de los ángeles; Obelisco, Barcelona, 2004 .
[3] J. E. Cirlot, Diccionario de símbolos; Siruela, Madrid, 1998, p. 192.

36 comentarios:

Anónimo dijo...

Apuesto por La entreplanta, de Nicholson Baker.

http://en.wikipedia.org/wiki/
Nicholson_Baker


http://en.wikipedia.org/wiki/
The_Mezzanine

http://www.amazon.com/
Mezzanine-Nicholson-Baker/
dp/1862070989/ref=pd_bbs_sr_2?ie=UTF8&s=
books&qid=1209982345&sr=8-2

--
c.m.

Anónimo dijo...

The Mezzanine es más breve que las seiscientas páginas de las que hablas, pero es lo más cercano a tu comentario que recuerdo haberl leído. La proliferación de escaleras mecánicas, no obstante, da para novelas de diversa longitud, que ahora mismo desconozco. Podría tratarse de un subgénero narrativo, algo así como meta-mall-física, asombrosamente fría y ballardiana. Un saludo.

carlos maiques

Vicente Luis Mora dijo...

Gracias por la mención de "La entreplanta", ya la he metido en el texto. Caramba, la recordaba mucho más larga; será que la estructura de "tiempo reducido" que tenía, según terminología de Darío Villanueva, me hacía recordarla mucho más extensa... qué cosas. En todo caso, sí la recuerdo como una novela interesante.

Anónimo dijo...

Hay otro texto de Cortázar sobre escaleras, Precisamente se llama Más sobre escaleras. Es muy conocido pero pega recordarlo,

"En un lugar de la bibliografía del que no quiero acordarme se explicó alguna vez que hay escaleras para subir y escaleras para bajar; lo que no se dijo entonces es que también puede haber escaleras para ir hacia atrás.

Los usuarios de estos útiles artefactos comprenderán sin excesivo esfuerzo que cualquier escalera va hacia atrás si uno la sube de espaldas, pero lo que en esos casos está por verse es el resultado de tan insólito proceso. Hágase la prueba con cualquier escalera exterior; vencido el primer sentimiento de incomodidad e incluso de vértigo, se descubrirá a cada peldaño un nuevo ámbito que si bien forma parte del ámbito del peldaño precedente, al mismo tiempo lo corrige, lo critica y lo ensancha. Piénsese que muy poco antes, la última vez que se había trepado en la forma usual por esta escalera, el mundo de atrás quedaba abolido por la escalera misma, su hipnótica sucesión de peldaños; en cambio bastará subirla de espaldas para que un horizonte limitado al comienzo por la tapia del jardín salte ahora hasta el campito de los Peñaloza, abarque luego el molino de la turca, estalle en los álamos del cementerio, y con un poco de suerte llegue hasta el horizonte de verdad, el de la definición que nos enseñaba la señorita de tercer grado. ¿Y el cielo, y las nubes? Cuéntelas cuando esté en lo más alto, bébase el cielo que le cae en plena cara desde su inmenso embudo.

A lo mejor después, cuando gire en redondo y entre en el piso alto de su casa, en su vida doméstica y diaria, comprenderá que también allí había que mirar muchas cosas en esa forma, que también en una boca, un amor, una novela, había que subir hacia atrás. Pero tenga cuidado, es fácil tropezar y caerse; hay cosas que sólo se dejan ver mientras se sube hacia atrás y otras que no quieren, que tienen miedo de ese ascenso que las obliga a desnudarse tanto; obstinadas en su nivel y en su máscara se vengan cruelmente del que sube de espaldas para ver lo otro, el campito de los Peñaloza o los álamos del cementerio. Cuidado con esa silla; cuidado con esa mujer."

Oche.

Anónimo dijo...

Y en el Odio había, según su protagonista, dos tipos de persona: las que se dejaban llevar por las escaleras mecánicas y las que no.
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oche.

Ombusía dijo...

Os habéis olvidado de Rocky....

Wilco dijo...

Imagina a Rocky en alguna de estas escaleras.

Entrenándose con la musical, podría interpretar "Gonna Fly Now"

Pero, no sé porqué, la mayoría de escaleras objetivas (exteriores, físicas, palpables...), idénticas.

El acorazado Potemkin, Stairway to Heaven, una cuerda, el axis mundi (escalera de Jacob, amuletos en tumbas egipcias u otras formas) etc.

Una escalera = una escalera.
También peligroso: Stairway to heaven la escalera significa X. ¿Todos de acuerdo? Siguiente tema.

Me parece peligroso. La misma de Rocky, la musical: sólo habría ésta y sólo se utilizaría interpretando "Gonna fly now"

Tendríamos a Cortázar: Instrucciones para volar ahora

Antartica dijo...

"Picnic" (Joshua Logan, 1955). Kim Novak baja las escaleras bailando y el mundo tiembla bajo los pies del espectador.

Me ha encantado el post, por cierto.

DLG dijo...

¿Y el poema "Sobre una escalera" de Aridjis?

Creo que empezaba más o menos así:

"Si pusiéramos un espejo / debajo de la escalera / se prolongaría en otra escalera, / o nadaría en su nada."

Abrazos,

David.

Luisa Miñana dijo...

Las escaleras de Giovanni B. Piranesi creo que conducen directamente al psicoanálisis, saltándose siglo y medio.

Aunque simbólicamente no definan con tanta exactitud a la poesía, estaría formidable un post similar sobre torres. Y sobre puentes. Ambos alegorías aplicables al lenguaje.

Anónimo dijo...

Ya parece que no viene a cuento, -de pasadizos químicos a escaleras esta ocasión-, pero Charlotte Sleigh, además del libro editado por Melusina, tiene otro para quienes estéis interesados: Se trata de "Six Legs Better: A Cultural History of Mirmecology", y lo podéis leer -en inglés- en Google Books. Más o menos es una versión corregida y ampliada de Hormiga. A lo mejor os gusta. Esperemos que Melusina se atreva de nuevo con las seis patas.

Otras referencias sobre hormigas en lamarabunta.org

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http://www.kent.ac.uk/history/staff/StaffPages/Sleigh.html

http://books.google.es/books?id=-S3YISCdz9IC&dq=six+legs+better&pg=PP1&ots=wf2Tx6W94V&sig=Hj2rN4UnBec2HQseENcmcEbyzcY&hl=es&prev=http://www.google.es/search%3Fhl%3Des%26q%3Dsix%2Blegs%2Bbetter%26btnG%3DBuscar&sa=X&oi=print&ct=title&cad=one-book-with-thumbnail

http://www.amazon.com/Six-Legs-Better-Cultural-Myrmecology/dp/0801884454

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(Hablando de las escaleras de Escher, y dado que también dibujó cintas de Moebius con hormigas en circulación)

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c.m.

Anónimo dijo...

Estaría bien poder leer el resto del poema de Aridjis. Suena muy bien cómo puede continuar.

Otra vez que lo menciono, pero en "Descarrilamiento",(2001) Juan Muñoz creó un laberinto de pasadizos, puentes y escaleras en el interior de unos vagones de tren. Me parece un buen complemento a las otras escaleras.

http://www.losclaveles.info/sevilla/images/stories/historico/ext_varios/juan_muoz_PEPE_COBO_2002.jpg

En http://www.elmundo.es/papel/2002/02/03/cultura/1102169_imp.html

La obra Descarrilamiento, que se inauguró ayer en la Galería Pepe Cobo, sirvió para destilar mucha nostalgia. Se trata de unos vagones descarrilados y abandonados con la infamia mohosa del tiempo y la memoria. Dentro se pueden ver ciudades, escaleras, rincones, los mundos imposibles o posibles de esa atmósfera inquietante y como de sueño de la obra de Juan Muñoz. Quizás ese paisaje vertiginoso que se puede ver desde la ventanilla del tren, pero que el artista atrapó para llevarlo a las vísceras de un vagón olvidado.

Cristina Iglesias no pudo evitar emocionarse al ver una obra que se identifica tan bien con el mundo de Juan Muñoz. «Esto que se está haciendo es fantástico. Fantástico para que la obra de Juan sea conocida por todos los espectadores que él imaginaba», admitió.

(...)


A Todolí, la visión de Descarrilamiento le sugiere algunas claves de obras anteriores de Juan Muñoz, como A place called abroad, donde también explora en los mundos de la ficción arquitectónica.«Me vienen a la memoria también otras obras con coches con arquitecturas interiores o aquélla titulada El Norte de la tormenta», añade.(...)
(Pepe Cobo)su amigo, que ha montado con exquisitez la pieza para recrear la magia de la atmósfera de la obra de Muñoz, explica con detalle los espacios deshabitados de la obra y reflexiona sobre la aportación del artista a la escultura contemporánea. «El avanza en la idea de escultura, la dimensiona, la relaciona con diversos aspectos, crea narraciones, la proyecta. Recupera la tradición estatuaria, pero llevándola al debate conceptual», asegura.

Esa poética que Juan Muñoz imprimía a la escultura es lo que destaca al contemplar la pieza que se muestra en Sevilla, el catedrático de Estética y Teoría de las Artes, José Jiménez.En Descarrilamiento también está el mundo de lo escondido, de lo oculto, casi una dramaturgia de la poesía: «Además de esa idea de desastre, de caos de los tiempos contemporáneos, esta pieza también representa esa idea de laberinto, de pérdida. Juan Muñoz mostraba lo que no se ve en las cosas, lo enigmático», señala.

La ruptura con los límites tradicionales de la escultura al introducir otros lenguajes como la literatura, la música, la arquitectura o el diseño es otra de las claves que comentó el director del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, José Antonio Chacón, recuperando la idea de Juan Muñoz como una especie de humanista contemporáneo.

«Trabajaba el espacio como una escenografía. Creaba silencios, susurros, presencias, personajes que hablan o que quizás no hablan, monólogos o diálogos, música callada, extraña. Podía provocar desde el silencio. En su obra se puede ver desde la lectura de Samuel Beckett hasta la influencia de Thomas Schütte», afirma.

Las perspectivas metafísicas de De Chirico, la introspección de la velocidad de Giacometti, la narrativa de Swift, los círculos borgianos o las «ciudades invisibles» de Italo Calvino. Todo es posible en el mundo artístico de Juan Muñoz.

Un arte unido a la realidad

El mundo imaginario de Muñoz era como el de los grandes poetas de la modernidad. Como recuerda el profesor de Estética y Teoría de las Artes de la Universidad de Sevilla y director de la revista Sibila, Juan Carlos Marset: «Su arte era un arte que no estaba desligado de la realidad. Como Rilke o Elliot necesitaba transformarse antes de crear. Era un artista muy vital».

Al contemplar la pieza que se puede ver en el Patio del Rectorado de la Universidad de Sevilla, Marset relata la importancia del doble en la obra de Muñoz. La pieza muestra a un hombre colgado y a otro que se ríe ante la imagen. «Algo normal, como la dualidad, la estética del doble, él la convertía en una dimensión donde se integraba lo lúdico, lo fantasmagórico y la individualidad».

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Una vista de Medusa´s Head, de Chris Burden. ¿Raíles como escaleras horizontales?

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c.m.

Wilco dijo...

Pasadizo de escalera a escala.

"La escala de los mapas"

Wilco dijo...

Luisa, qué maravilla las escaleras de Piranesi.

No lo encontraba. No recordaba el nombre ni el museo. Unas telas, Japón. Finalmente:

Gaki-zoshi : Rollos de los fantasmas hambrientos

http://www.kyohaku.go.jp/eng/syuzou/
meihin/kaiga/emaki/item03.html

Ampliación de gaki (fantasmas hambrientos)
http://www.aisf.or.jp/~jaanus/
deta/g/gaki.htm

Considero mejor ir al enlace, incluye más enlaces. Por si alguien quiere pasar el rato.

Se pintaron durante las guerras Genpei (lo del Heike Monogatari) que no fueron más que el final de una guerra civil bastante larga, sólo que, cambiando nombres: guerras carlistas, por decir uno.

Cualquier guerra, por decir otro.

Creo se adelantan al psicoanálisis. Al menos no parece haber esa negación de cosas tipo Bestiarios
Las formas se renuevan, manteniéndose

Por ejemplo:
http://www.asia.si.edu/
exhibitions/online/faithandform/
base_content.html

Wilco dijo...

Y mientras buscaba el rollo de antes, un pasadizo Arts & Crafts-folk art-popular:
http://www.mingei.org/

Allí, las hormigas juegan con peces, caimanes, insectos

http://www.mingei.org/
exhibitions/detail.php?EID=152

o con armadillos

http://www.mingei.org/
exhibitions/detail.php?EID=159



Sobre el tema, pasadizo a Australia, África y América del Sur

http://craft-unbound.blogspot.com
/2006/09/
crear-de-lo-comn-lo-precioso.html

Las manos hacen cada día el mundo’ Pablo Neruda

En esencia, el arte manual consiste en la transformación de materiales comunes en objetos preciosos. Los ceramistas recogen la arcilla, a la cual dan forma y cuecen en el fuego para hacer vasijas de las que podemos comer y beber. La historia moderna del arte manual se caracteriza por la búsqueda de estas raíces elementales.

Fue durante la industrialización en el siglo XIX que el arte manual emergió como una afrenta al capitalismo moderno. Reflejando el espíritu protestante, el movimiento Arts and Crafts en Inglaterra enaltecía el trabajo manual mientras que despreciaba la decadencia burguesa. En el siglo XX, el arte manual occidental se volcó hacia el Oriente en busca de inspiración. El ceramista inglés Bernard Leach introdujo los valores asociados con Mingei, un movimiento Japonés de cerámica artesanal. Dichos valores se asociaban con una rama del Budismo Zen que buscaba alcanzar el nirvana en el mundo cotidiano. El texto central para los adherentes de Mingei era el libro que en inglés se tradujo como The Unknown Craftsman, escrito por Soetsu Yanagi en 1931, en el cual se encuentra el siguiente pasaje: ‘ ¿Por qué ha de emerger belleza del mundo ordinario? La respuesta es, en última instancia, porque el mundo es natural’. [i] Los valores de Yanagi encontraron su mejor manifestación en el plato de té Kizaemon. Este plato del siglo XVI era celebrado como uno de los tesoros más significativos del Japón. Cuenta la leyenda que el plato fue hallado en un taller coreano tras haber sido producido por un trabajador común en un momento de total inadvertencia.

Según el parecer colonial, Europa es la morada legítima de lo precioso. En su libro The Australian Ugliness, Robyn Boyd exalta el norte como modelo: ‘Mientras que en Inglaterra, a diferencia de los Estados Unidos o Australia, siempre se encuentra belleza genuina a la vuelta de la esquina, en una iglesia medieval, o en el atisbo de un campo, con seto y trabajo en piedra honesto.’ [ii] Esta es la Europa cuajada de las preciosas joyas de su gran pasado. Naturalmente, este ‘abatimiento colonial’ evoca una respuesta republicana. Podemos apreciar esta respuesta en varias formas de nacionalismo irreverente. En Sydney, en los años noventa los diseñadores Mambo celebraban los valores suburbanos tipificados en el saber local, como por ejemplo ‘The grass is always greener around the tap.’ [iii] Películas como La Boda de Muriel asocian al suburbanismo con la libertad de espíritu y el sentido de comunidad, alentando un orgullo ostentoso en el ser ordinario.

Australia comparte esta celebración de lo común con otras ex colonias, especialmente en el sur. La encontramos, por ejemplo, la obra del poeta más influyente de Latinoamérica, Pablo Neruda, cuyo compromiso con lo ordinario asume un carácter ideológico. Sus Odas Elementales son versos rapsódicos de elogio a lo ordinario. En su discurso de aceptación del premio Nobel, Neruda declaró que ‘El mejor poeta es el hombre que nos entrega el pan de cada día’.[iv] El popularismo de la Teología de la Liberación y de las revoluciones de izquierda apunta a continuar la lucha originaria contra el imperialismo español, esta vez en las fábricas.

Sentimientos similares están siendo expresados a través del Océano Indico, donde el Renacimiento Africano exalta el valor de la colectividad tribal en contraposición al individualismo capitalista. La generación post-apartheid de intelectuales sudafricanos hoy se empeña en replantear la lucha por la libertad en torno a las cuestiones de la vida ordinaria, más allá del espectáculo de las revueltas masivas. El autor Njabulo Ndebele escribe acerca del ‘redescubrimiento de lo ordinario’ como foco de la acción política: ‘Si lo que buscamos alcanzar en Sudáfrica es una sociedad nueva, este carácter nuevo se deberá basar en una atención directa a la manera de vivir de la gente.’ [v] La energía cultural en la nueva Sudáfrica emana de la vida en los pueblos, en particular de la música y las artes manuales.

Desde luego que hay diferencias claras entre un país de mayoría blanca como Australia, y los perfiles raciales de las naciones en África y Sudamérica. Las artes manuales en Australia se encuentran en las galerías, donde escapan, en parte, el valor del mercado. Sin embargo, a pesar de las diferencias en cultura y economía, las naciones del sur comparten la condición de vivir a la sombra del norte, en la que los objetos comunes de nuestro mundo son opacados por valiosos productos importados de lejanos países.

Corrompido a la larga por la modernidad, el modesto espíritu de las artes manuales en el Occidente anda en busca de renovación desde fuera. En el pasado, los artesanos occidentales buscaron inspiración en los Vikingos del norte y en el Oriente pre-moderno. Hoy es del sur que emana una nueva energía.

Los diecinueve artistas en esta exhibición han escogido trabajar con materiales que en otras circunstancias hubieran sido considerados inútiles. Ellos han recolectado residuos, materiales de embalaje y basura sin lugar en el sistema económico: han utilizado lo que está a su alcance. Este ‘arte pobre’ constituye una fuente abundante de expresión creativa.

Las diferencias entre los estos artistas son cuestión de debate y cuestionamiento. Los he agrupado de acuerdo al método que emplean para relacionarse con lo ordinario. Recolectores se inspiran en la tierra australiana, mientras que Escudriñadores descubren sus materiales en los ambientes manufacturados. Espigadores usan las sobras, como los materiales de embalaje y Alquimistas observan la transformación física de los materiales. Disecadores expresan belleza a través del acto de destrucción, y Libertadores sacan lo precioso fuera de la galería, a la calle. Mientras que estos artistas representan una línea crítica y reciente en la cultura australiana, ellos a su vez reflejan una creciente inventiva en el campo de las artes manuales.

Al igual que sus parientes en el Teatro Pobre, estos ejecutores de ‘artesania pobre’ recurren a la modestia en los materiales como una manera de renovar la expresión creativa. Al igual que en el programa de tele realidad “Survivor”, los artistas manuales sólo cuentan con sus habilidades para hacer objetos bellos de lo que encuentran en su entorno. Y, como en el movimiento ‘Arte Povera’, los materiales encontrados ofrecen resistencia al sistema económico dominante, mientras que facilitan una manifestación espontánea de identidad. La ironía es que tanto el Teatro Pobre como el Arte Povera no gozaron de gran aceptación dado su enfoque interno. La ‘artesanía pobre’ , en cambio, es distinta. Al tomar sus referencias de la vida diaria, es posible que la ‘artesanía pobre’ goce de una amplia popularidad entre un público no versado en teoría artística. Hoy atravesamos un momento inusitado en el arte de lo ordinario.

[i] Soetsu Yanagi, The Unknown Craftsman: A Japanese Insight into Beauty, trans. Bernard Leach, Kodansha International, Tokyo, 1989 (orig. 1931), p. 101 (mi traducción).

[ii] Robyn Boyd, The Australian Ugliness, Cheshire, Melbourne, 1960, p.16 (mi traducción).

[iii] Mambo: Still Life with Franchise, Mambo Graphics, Sydney, 1988, p, 115 (Nota del traductor: El título ‘The grass is always greener around the tap’ es un juego de palabras por el cual el proverbio original ‘el césped es siempre más verde en el jardin de mi vecino’ se convierte en ‘el césped es siempre más verde alrededor de la llave’).

[iv] Alan Finstein, Pablo Neruda: A Passion for Life, Bloomsbury, New York, 2004, p. 379 (cita inglesa reemplazada por la original en español).

[v] Njabulo Ndebele, South African Literature and Culture: Rediscovery of the Ordinary, Manchester University Press, Manchester, 1994, p. 57 (mi traducción). La cita resonó en la apertura de un discurso hecho por Mbulelo Mzamane en 1994, en una reunión de artistas y escritores del hemisferio sur (ver www.southproject.org).

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Acabo.

Tenía la página de Kisho Kurokawa
por sus trabajos sobre el periodo Edo en sus libros. Están disponibles.

Ahora miro diferente la arquitectura

http://www.kisho.co.jp/

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cm, hormigas y escarabajos

http://www.insects.org/ced2/
beetles_rel_sym.html

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Railes. Salvat-Papasseit

"RAÏLS I MÉS RAÏLS"

raïls i més raïls
-i més raïls
i més raïls-
(la xemeneia fa el seu nom blanc
en marxa)

jo resto pres per la xarxa dels raïls:
cor i desig com unes mans lligades

(si xiula fort
penso que m'ha cridat)
-perquè enyora l'amant
i jo l'amor del cos
i el de l'amor només de l'estimada

i ara imagino
el seu bes i el seu braç
i és sols l'agulla dels raïls
i la màquina

MÉS RAÏLS QUE VOLS D'OCELL
LA MATINADA CLARA

[Diccionario multilingüe

http://www.grec.cat/
cgibin/mlt00.pgm?USUARI=&SESSIO= ]

Saludos

Anónimo dijo...

Dios, yo flipo con las conexiones wilco-maiques, le dan a lo ordinario un brillo en el que se reflejan supernovas. Gracias amigos.

Magda Diaz Morales dijo...

Hace tiempo lei sobre la viuda de Samuel Winchester, el que inventó un rifle (no recuerdo ahora el tipo de rifle), ella mandó construir una casa cuya tarea tardo en concretarse 38 años. Esta casa tenia muchas escaleras, 47 en total, que conducían a ninguna parte...

Es toda una historia que parece de novela.

Vicente Luis Mora dijo...

Añadiendo o completando el misterio, te diré que muchos arquitectos, de un tiempo a esta parte, también están incluyendo, sobre todo en edificios grandes, elementos arquitectónicos "invisibles", partes muy cuidadas que sin embargo se colocan en lugares donde los usuarios del edificio no pueden verlas. Esos detalles incluyen muchas veces escaleras que comunican dos muros, o pegadas al techo, o lugares para recibir y "conservar" la luz, sin fin concreto. He visto ya por ahí un par de reportajes al respecto. Me parece curioso. ¿Bromas entre colegas? ¿Supersticiones personales? ¿Secretos profesionales? Hum.

Vicente Luis Mora dijo...

Si alguien está interesado en los reportajes, que le deje aquí la petición a Carlos Maiques de que los busque, porque si Carlos no los encuentra es que humanamente son ilocalizables.

Creo que Bill Gates, desesperado viendo que no puede absorber Yahoo, ha decidido comprar ahora el multibuscador C.M., uno de los más potentes de la actualidad. Creo que le voy a pedir una pasta por Carlos. A ver si me retiro.

Anónimo dijo...

(El administrador de este blog debe haberse tomado un par de absentas pensando en los buscadores y Bill Gates, pero se agradece, ojalá fuera verdad)

.En un pasaje de Anglomanía, Ian Buruma escribe sobre las diferencias entre el diseño de jardines inglés comparado con el de otras nacionalidades, entre otras cuestiones, la construcción de ruinas artificiales a la espera de ser “encontradas” durante un paseo por sus rincones. La existencia de rincones, o puntos ciegos, en espacios internos inaccesibles se aparece como un modo de crear espacios de tiempo. Hace muchos años, y eso se puede ver hoy en día en las casas del casco viejo de las ciudades, las familias compraban habitaciones por separado (a medida que las familias crecían, para trastero, etc), uno de los motivos por el que son espacios tan heterogéneos; existen diferencias apreciables en altura y suelo, son demasiado estrechos o sin ventanas, las escaleras no llevan a ninguna parte, como ocurre en muchos bajos comerciales. La intención no accidental de construir este espacio de ausencia me recuerda a la pieza enterrada de Bruce Nauman “Audio-Video Underground Chamber”, de 1974? Algo así como una cápsula de tiempo vigilada las 24 h., un entorno sellado y hermético. Como un garaje vacío.



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Espacio basura, Rem Koolhaas

http://www.basurama.org/b06_
distorsiones_urbanas_koolhaas.htm

En basurama

http://www.basurama.org/index.htm

Distorsiones urbanas

http://www.basurama.org/b06_publicacion_distorsiones_urbanas.htm

Distorsiones Urbanas | Publicación
Madrid 2006. 144 pag. Bilingüe: castellano, inglés. Precio: 10€


Índice de contenidos
• Introducción. Juan López-Aranguren Blázquez

http://www.basurama.org/b06_distorsiones_urbanas
_introduccion.htm
• Sobre distorsiones urbanas. Ben Castro Terán

http://www.basurama.org/b06_distorsiones_urbanas_castro.htm
• El arte en el desecho. Denise Scott Brown

http://www.basurama.org/b06_distorsiones_urbanas_scott_brown.htm
• Distorsiones urbanas: de La Ciudad Desnuda a Sin City. John O´Reilly

http://www.basurama.org/b06_distorsiones_urbanas_reilly.htm
• Nunca fue tan hermosa la basura. José Luis Pardo

http://www.basurama.org/b06_distorsiones_urbanas_pardo.htm
• Revolución y contrarrevolución en la ciudad global.
Las expectativas frustradas por la globalización de nuestras ciudades. Jordi Borja

http://www.basurama.org/b06_distorsiones_urbanas_borja.htm
• Espacio basura. Rem Koolhaas
• Ilustraciones. Cless




Arquitectura oculta entre árboles

http://www.interactivearchitecture.org

http://www.interactivearchitecture.org/
growing-a-hidden-architecture-christian-kerrigan.html

Vídeos sobre el asunto

Selección de 51 vídeos sobre arquitectura en general

http://architecture.vodpod.com/

Arquitectura en estado líquido (adjetivo del mes)

http://www.zakros.com/liquidarchitecture/
liquidarchitecture.html

Desarrollos arquitectónicos post-performativos

http://www.acconci.com/

http://muse.jhu.edu/

http://muse.jhu.edu/login?uri=/journals/
pmc/v017/17.1smalec.html

--

Santiago Cirugeda

http://www.recetasurbanas.net/

Más sobre arquitectura portátil

http://www.e-barcelona.org/index.php?name=News&file=article&sid=6803

--

c.m.

Anónimo dijo...

(Sobre ruinas consonantes y centros vocales de reciclaje. Si las palabras son en definitiva, materiales de construción, con o sin mangas verdes)

Semantic Antics, How and why words change meaning. Sol Steinmetz

-Travesuras semánticas. Cómo y porqué cambia el significado de las palabras.

Una investigación en profundidad que nos enseña como cientos de palabras han evolucionado de su significado inicial al actual.


Hardcover: 288 pages
Publisher: Random House Reference (March 25, 2008)
Language: English
SBN-10: 0375426124
ISBN-13: 978-037542612

http://covers.fwis.com/semantic_antics


--

No sé porqué acabo de recordar Ancho mar de los Sargazos, y lo que supone de recreación literaria de elementos precedentes como cimientos para una edificación personal. Foe, El maestro de Petersburgo podrían servir como ejemplo de lo mismo. Es probable que muchos caminos literarios puedan ser vistos como un llenar o investigar huecos que otros arquitectos han dejado con anterioridad. Ahí vuelve a surgir la inevitable "mala lectura" del original, pero también el terreno que vuelve a ser cartografiado.

c.m.

Magda Díaz Morales dijo...

Se me pasó comentarte que conozco "Las pozas", el lugar donde está la casa de Edward James, el inglés que quedó cautivado por esa zona rodeada de cascadas, vegetación y un clima estupendo. Es un lugar paradisiaco.

James y su amigo mexicano, Plutarco Gastélum, construyeron un jardín donde sembraron varias especies de exóticas orquídeas, dicen que era tanta la belleza del lugar que hipnotizaba. Desafortunadamente una helada que cayó en Xilitla acabó con toda esta maravilla. Después, hicieron un zoológico personal, pero también fracasó.

James fue una persona estimada en la zona, la construcción laberíntica de la casa (que es preciosa) es un legado. Existe un poema escrito en uno de los muros y una parte dice: Mi casa tiene alas y, a veces, en la profundidad de la noche, canta...

Anónimo dijo...

Magda,¿podrías, si no te importa, colgar el resto del poema? Gracias

Vicente Luis Mora dijo...

Gracias por el comentario, Magda. La verdad es que estoy deseando ir a ver el lugar.

Señor Gates: la cotización de C.M., después de descubrirme la pista de Basurama, acaba de subir. No lo vendo por menos de dos princeps de Borges y una foto auténtica de Thomas Pynchon.

Anónimo dijo...

(Sin duda, el administrador de este blog debe haber seguido tomando más de un par de absentas)

Hablando de vision e ilusiones.

De

http://salonkritik.net/

http://salonkritik.net/
archivo/2006/04/mis_esculturas_1.php


"(...)para Cristina Iglesias, la escultura no es sólo algo exterior dado a la apreciación, sino una especie de piel que lo mismo puede tener una vida interior que transformar el espacio circundante. Su obra también explota la versatilidad de los materiales, o dicho con sus palabras, "como éstos pueden mentir"."

c.m.

Wilco dijo...

Pues Carlos, no te extrañe si te llama Bill

Espacios basura me recuerda la obra de agustín fernández mallo.

En su blog,el Hombre que salió de la tarta, Debbie Harry en entrada: temas: escalera (al suelo), también lo oculto.



Curioso. La gente construye espacios para ocultarse

"Hay en todo paseo un enigma
que lo supera: cata trozo de acera contiene
[escoge tu, cm , la dimensión que prefieras]
cuanto podemos conocer de nosotros y del Universo [que es lo mismo (...)

Regreso a casa
y pienso que me gustan mucho
algunas frases hechas, por ejemplo,
[ella duerme en la sala,
él en el dormitorio, 4pm, agosto]
no dice, qué me quieres, amor

Es un hecho científicamente probado
que se muere antes por no dormir que
por no comer. Es un hecho
científicamente derivado que lo que no podemos es
[qué me quieres, amor]
vivir sin sueños"
Agustín Fernández Mallo. "Joan Fontaine Odisea"


Debbie llamó a David Thomas de Pere Ubu ( http://ubuprojex.net ) David Thomas atraviesa orejas y teléfonos. Escuché:

"proyecto DetroitYES: Las Fabulosas Ruinas de Detroit"
http://detroityes.com/home.htm


Y, no recuerdo por dónde, alguien:

"The Museum Of Jurassic
Technology!"
http://www.mjt.org/


Bill Gates: "¿cm?"

Arsenio Dupin dijo...

En la Hipnerotomaquia Polifili la escalera juega un papel que a mí me recuerda a un episodio de la pantera rosa: el felino baja una escalera mecánica que le pilla el pellejo y se lo arranca. La escalera tiene una función relacionada con la tijera, que podría tener que ver con la esterilización o la castración en un planteamiento transportable a un plano metafísico. Si por otra parte hacemos de este símbolo una lectura más antropológica, y considerando que una cultura como la gíbara fue incapaz de progresar dado el desconocimiento del mecanismo de la escalera, llegamos a la experiencia de la ascensión como tendencia a la divinización del espacio, tal y como ya señaló en su tiempo G. Bachelard.
Sí, Bachelard, que en sus noches de absenta e insomnio, allí en St. Germain cuando era St. Germain y los poetas escribían en cuadernos rayados, y no lo que es ahora, ese infierno de franquicias y rolls royces, llegó a la conclusión definitiva sobre la utilidad social de la escalera, sobre su función como metáfora definitiva, superior al pan, la luz y la herrumbre.
Porque la escalera es, al fin y al cabo, la pregunta última, la interrogación definitiva sobre la naturaleza del ser humano, el estado primigenio del hombre, ese teniente, por retomar el ilustrativo ejemplo de Bachelard, que, inmerso en la trémula luz de poniente, fija la mirada en la escalera y trata de elucidar el destino de la paloma en el nicho.
Y de todas formas, ¡qué badajo! mañana nos despertaremos todos los españoles de la Década del Ladrillo, con suficiente buen gusto para vivir en los cascos antiguos pero sin capital para encontrar un piso con ascensor. Entonces seguro que la escalera nos rompe las connotaciones clásicas.

Vicente Luis Mora dijo...

Arsenio, el detective más elegante!! No te veía desde la infancia, cuando compartías estantes con Rouletabille, Holmes y el Padre Brown. Qué tiempos aquellos. Gracias por dejar aquí otro escarabajo de oro.

Anónimo dijo...

Os dejo con la versión original de un poema de Michael Ondaatje; no he conseguido la traducción de Justo Navarro, que es magnífica -Hiperión, Handwriting (Escrito a mano), pero si no ya se hará un intento... (hablando de escaleras o peldaños

Step


The ceremonial funeral structure for a monk
made up of thambali palms, white cloth
is only a vessel, disintegrates
completely as his life.
The ending disappears,
replacing itself
with something abstract
as air, a view.
All we'll remember in the last hours
is an afternoon – a lazy lunch
then sleeping together.
Then the disarray of grief.
On the morning of a full moon
in a forest monastery
thirty women in white
meditate on the precepts of the day
until darkness.
They walk those abstract paths
their complete heart
their burning thought focused
on this step, then this step.
In the red brick dusk
of the Sacred Quadrangle,
among holy seven-storey ambitions
where the four Buddhas
of Polonnaruwa
face out to each horizon,
is a lotus pavilion.
Taller than a man
nine lotus stalks of stone
stand solitary in the grass,
pillars that once supported
the floor of another level.
(The sensuous stalk
the sacred flower)
How physical yearning
became permanent.
How desire became devotional
so it held up your house,
your lover's house, the house of your god.
And though it is no longer there,
the pillars once let you step
to a higher room
where there was worship, lighter air.
From "Handwriting" by Michael Ondaatje (Alfred A. Knopf Inc).



--

Charlotte, a veces;
Penelope Farmer y la cura

http://grannyp.blogspot.com/2007/06/cured.html

http://grannyp.blogspot.com/2007/06/cured-climaxed.html

--

Sobre el libro

http://en.wikipedia.org/
wiki/Charlotte_Sometimes_(novel)

http://www.amazon.com/
Charlotte-Sometimes-Penelope-Farmer/dp/0440412617

Penelope Farmer (?)

http://www.blogger.com/
profile/10208296185844897146



--

cm.

Anónimo dijo...

(Sobre cartografías, espacios y su representación)

de ABCD. 10 de mayo de 2008 - número: 849

Mapas parlantes

Javier Montes


En "Contra el mapa"(Siruela), Estrella de Diego ha dejado por escrito un aviso para los navegantes que se lo toman demasiado al pie de la letra. Literalmente: en el fondo el mapa escribe el mundo que describe, y conviene recordar la etimología de la palabra geografía, esa disciplina (férrea, y a menudo inglesa) a la que sirve. Quizá forme parte de un complot de muchos siglos para recrear el mundo a su imagen, moldeándolo con la vieja excusa de poner orden: la de la mirada occidental y racionalista que se pretende universal, definitiva, «natural».

Pero no hay mapa mudo. Y mientras aparentan mostrar un territorio ajeno acaban, en realidad, dibujando el propio. El mapa es de la familia de otros artefactos mentales y trucos visuales de Occidente: la perspectiva, por ejemplo, o la geometría euclidiana. Aunque se finjan reales como la vida misma, y aunque se empeñen en borrar las pistas que prueban que al final son sólo una convención entre muchas posibles.

Los puntos flacos. Contra la inercia intelectual del mapa está escrito este anti-atlas, que busca los puntos flacos del invento. A veces basta muy poco para cortocircuitarlos: se nos recuerda aquí la dificultad de reconocer la forma de Holanda en el mapa invertido del fondo de algunos cuadros de Vermeer: «Cambia la posición y cambia la representación». Y uno piensa en Poe y su Auguste Dupin, que sabía que cuando se quiere esconder algo lo mejor es dejarlo saltando a la vista. En La carta robada recordaba precisamente que el nombre más difícil de encontrar en un mapa no es el más recóndito sino el más evidente: el que cubre con sus letras países y continentes enteros.

Así que se trata sobre todo de encontrar lo que los mapas ocultan (mediante el truco de mostrarlo). Estrella de Diego empieza por buscar al mapa una genealogía. Y entre sus parientes más cercanos encuentra la aparentemente inofensiva tarjeta postal: «Hay en las colecciones de postales algo fúnebre, cierto gesto desesperado por ordenar el mundo y las cosas del mundo, y que de alguna manera corresponde a la cartografía». La postal se franquea para corroborar las supuestas verdades de los mapas y de ese mundo que en teoría nos rodea y sustenta: «Mandar cartas es un modo de trazar mapas».

La familia es amplia: el zoo y el herbario, las taxonomías, el gabinete de maravillas y hasta los mapas genéticos que hoy prometen desentrañar el territorio secreto de la vida misma. Todos esconden, seguramente, un deseo de ser dueño; el del fetichista que se asegura la posesión vicaria de lo que representan y traza, según nos dice, su particular «orografía del deseo».

El mismo deseo colectivo de la Europa colonial del XIX, relanzada a la conquista del mundo. Su clímax está en moda de las Exposiciones Universales: el furor cartográfico rozaba un delirio previo al de aquel mapa a escala 1:1 que imaginó Borges. En 1931 se inauguraron en París dos exposiciones enfrentadas. La fastuosa Exposición Colonial condensaba el colonialismo francés mediante el muestrario del Imperio. Reprodujo los templos de Angkor Vat en cartón piedra y mostró nativos canacos en el Jardin des Plantes con el cartelito de «pueblo caníbal». Las calles se llenaron de cartelones que prometían «La vuelta al mundo en un día». Pero no todos picaron: el ultra Barrès sólo vio en ella, como en todas las Exposiciones Universales, «limonada y prostitución». Y por su parte los surrealistas organizaron una Contraexpo: en sus vitrinas se mostraban pasaportes franceses, impresos burocráticos, estampitas del Sagrado Corazón y estatuillas de Lourdes bajo la cartela «fetiches europeos».

Tirar por la ventanilla. Era el mismo espíritu del anti-mapa surrealista de 1929 con que se abre el libro, jibarizada Europa y enorme la Isla de Pascua. Estrella de Diego recupera otros intentos de desorientación: el mundo diminuto de la Cruz del Sur de Cildo Meireles, los mapas rotos de Kuitca, el África sumergida de Alfredo Jaar. Y uno se acuerda del Toledo de pesadilla que El Greco superpone al plano de la ciudad y que acaba siendo más útil para orientarse por ella. Y otra vez de Borges y su enciclopedia china, mil veces citada pero siempre nueva, con sus animales clasificados en «a) Pertenecientes al emperador, b) Embalsamados, c) Amaestrados, d) Lechones, e) Sirenas, f) Fabulosos, g) Perros sueltos, h) Incluidos en esta clasificación, i) Que se agitan como locos, j) Innumerables, k) Dibujados con un pincel finísimo de pelo de camello, l) Etcétera, m) Que acaban de romper el jarrón, n) Que de lejos parecen moscas».

Al final Contra el mapa funciona como aquella taxonomía: mira de otra forma lo que damos ya por visto, tira el plano por la ventanilla y se echa a rodar sin rumbo. Puede que justo para encontrarlo. Ya lo decía Tzara: «La ausencia de sistema sigue siendo un sistema. Pero el más simpático».

--

Alfredo Jaar

http://www.alfredojaar.net/

Guillermo Kuitca

http://kuitca.com.ar/

--

c.m.

Vicente Luis Mora dijo...

A ver si me hago con ese libro, me interesa. En "Pasadizos" tengo un capítulo sobre mapas, también. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Es muy probable que a esta alturas ya hayas leído Tristísimo Warhol o El andrógino sexuado, tienen sus años, pero están repletos de buenas ideas.

--

Michael the Cartographer

http://www.tate.org.uk/
britain/exhibitions/
outsiderart/bios/michael.htm

Una referencia sobre Inner Worlds Outside, la exposición colectiva donde aparece este artista -es de 2006- En esta, como es habitual desde que se descubrió su trabajo, no falta Henry Darger.

http://www.whitechapel.org
/content.php?page_id=2387


http://www.telegraph.co.uk/arts/
main.jhtml?xml=/arts/2006/05/07/
svart07.xml&page=2

--

Otra clase de mapas, los de Alighiero e Boetti. Bordados

http://en.wikipedia.org/
wiki/Alighiero_Boetti

http://mitpress.mit.edu/images/products/books/1846380278-f30.jpg

http://www.moma.org/images/collection/FullSizes/11723004.jpg

--

c.m.

Anónimo dijo...

Hay tribus (no sé) australianas que cantan el terreno, lo conocido es lo cantado, un mapa acústico, musical. Las antípodas del mapa mudo.

Oche

Juan Francisco Ferré dijo...

Encuentro con retraso (acaba de publicarse) este estupendo grupo de fotos de escaleras cinematográficas que me parece una perfecta ilustración de tu post.
http://www.cahiersducinema.com/site.php3

Para mi gusto, las mejores escaleras del mundo son las ideadas por Peter Eisenman para algunas de sus "casas". Escaleras que son puro adorno y no sirven ni para subir ni para bajar, sino que cuelgan o se descuelgan por las paredes y los techos como excrecencias inútiles...

Vicente Luis Mora dijo...

No me acordaba de las de Nostalgia!! Con lo que me gusta Tarkovski. Gracias, JF.

Anónimo dijo...

No sabía dónde colocar esto, entre qué escalera o por cuál pasadizo. Pero en todo caso se trata de estructuras, y espacios transformados. Si no conocéis su trabajo, creo que os puede interesar bastante. Un saludo.

Gego

http://es.wikipedia.org/wiki/Gego

http://en.wikipedia.org/wiki/Gego

http://www.kalathos.com/abr2001/arte/peruga/peruga.htm

Página sobre la exposición de Gego en el Macba, 2006

http://www.macba.es/controller.
php?p_action=show_page&pagina_
id=28&inst_id=20993&lang=
ESP&PHPSESSID=
f0215rqtiglh3vdpnsk0eq5gc2

libros de y sobre Gego

http://yalepress.yale.edu/book.asp?isbn=9780300111637


--

Documentales

http://es.youtube.com/watch?v=GNlFYXg2ZE4

http://es.youtube.com/watch?v=-Wayv9FyEdg&feature=related

http://es.youtube.com/watch?v=pDO4HKnsr9w&feature=related

--

c.m.