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lunes, 23 de noviembre de 2009

Mutantes en Madrid este viernes

la muté porque era mía
Javier García Rodríguez

Los próximos días 27 y 28 de noviembre tendrá lugar, en la Casa Encendida de Madrid, un encuentro literario titulado Ctrl+Alt+Del. Reiniciando al monstruo. En él se nos reúne a los narradores mutantes, con ánimo de examinar nuestras propuestas. Este es el programa del encuentro:

Viernes 27

17.00. AUTOPSIA DEL MONSTRUO: EL CIENTÍFICO COMO FREAK. Germán Sierra vs. Javier Fernández

18.30. TALLER DE TRADUCCIÓN MUTUA: Jorge Carrión y Robert Juan-Cantavella.

20.00. TRES NARRADORES SINGULARES. Mercedes Cebrián, Doménico Chiappe, Óscar Gual


Sábado 28

17.00. TEORÍA DEL MONSTRUO: EL CRÍTICO COMO FREAK. Eloy Fernández Porta vs. Vicente Luis Mora

18.30. MÁSCARAS MUTANTES: EL FREAK O EL MONSTRUO. Agustín Fernández Mallo vs. Jordi Costa

20.00. MONSTRUOS S. A.: EL NARRADOR MUTANTE. Manuel Vilas vs. Juan Francisco Ferré

21.30. Afterpop Fernández + Fernández

Si vais nos vemos allí.


Coincidiendo casualmente con el encuentro, acaba de aparecer el divertido libro de Javier García Rodríguez, Mutatis Mutandis. Hacia una hermenéutica trasnsficcional de las narrativas mutantes: de Propp al afterpop (o “nocilla, qué merendilla”); Eclipsados, Zaragoza, 2009. Me gustaría explicarles de qué va este libro, pero no puedo, porque su género acaba de fundarse con este volumen. Hay teoría pero no es un ensayo; hay narración, pero no es una novela ni un cuento. Planteado como una monstruosidad epistemológica posmoderna, es un libro sustentado en el exceso interpretativo. Sé que en él hay una ironía cervantina hacia el grupo de los mutantes. Sé que hay varios chistes a mi costa (“Pangea no es pangea. Es pan (para la nocilla) y gea (que aun no sé lo que es, pero que no tardaré en descubrir). Es pangea para hoy y hambre para mañana”, p. 42). Sé que hay más chistes y juegos de palabras, algunos memorables: “la hermenéutica contemporánea no es más que un depósito de gadámeres” (p. 12). Lo único que sé es que no he podido parar de reír desde el principio hasta el final de esta extraña obra del profesor de Hermenéutica Javier García Rodríguez, cuyo personaje es un crítico de los de antes, incapaz de valorar un texto que lleve menos de 400 años escrito, y cuya obsesión es desentrañar la conspiración mutante, presentada como un grupo de seres alucinados que se proponen conquistar el mundo mediante indescrifrables mensajes. Una obra inteligente y divertida, que los anti mutantes disfrutarán por el arsenal de chistes que contiene sobre nosotros, y que los mutantes disfrutaremos aún más.

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